Movimientos Sociales en España: antecedentes, aciertos y retos del movimiento 15M

 

Por Tomás Alberich-Nistal

1.  CAUSAS INMEDIATAS.

No voy a profundizar en el análisis del nacimiento del 15M, en el por qué surgió justo en un momento determinado -en medio de la campaña electoral de municipales y autonómicas de mayo 2011, pero sí recordar que se dieron una confluencia de factores y de situaciones:

  1. El hartazgo de llevar ya casi cuatro años soportando una crisis que provoca penurias económicas a cada vez más población (desempleo estructural creciente, sociedad hipotecada por la  vivienda y endeuda,…).
  2. La percepción generalizada de que la crisis ha sido provocada por unos sectores y grupos económicos (banca, inversores y especuladores internacionales,…) que siguen dirigiendo la economía y enriqueciéndose. Y esto ha sido permitido, cuando no favorecido, por los gobiernos y por los principales partidos políticos. Por el stablishment político.
  3. El desprestigio creciente de esa “clase política” que conecta con unas raíces anti-políticas (anti partidos políticos) de la sociedad española desde el franquismo y también fruto de tradiciones históricas anarquistas, ácratas o anarco-comunistas. La aparición de múltiples casos de corrupción (también por el reforzamiento de las fiscalías anticorrupción desde 2004), amiguismo y despilfarro del gasto público en los años de crecimiento,… perjudican su imagen, que ha sido distorsionada y amplificada desde los medios de comunicación de la derecha más neoliberal y desde la ultraderecha. Estos aspectos se toleran cuando la economía crece y hay percepción de que todo va bien para la mayoría, con la crisis no. La clase política se convierte en el tercer problema en importancia para los españoles, según las encuestas del CIS, por primera vez desde la transición.
  4. Algunos grupos y movimientos sociales observaban con admiración y envidia las movilizaciones de masas en países árabes, los cambios en Islandia, las huelgas generales que se habían producido en Francia o Grecia contra los recortes sociales.
  5. Las nuevas tecnologías facilitan la visualización de las injusticias, comunican más y en algunos casos  mejor, especialmente cuando se denuncian los trapos sucios y escándalos político-económicos. Sobre todo desde el destape de documentos confidenciales por Wikileaks. También facilitan el conocimiento de las alternativas, las propuestas, los llamamientos a la movilización… aunque todo ello esté trufado por el exceso y las informaciones intoxicadoras.
  6. Las nuevas TIC y redes sociales virtuales han sido las herramientas que han facilitado el desarrollo de plataformas movimientistas unitarias, también para los precedentes inmediatos del 15M: Movimientos Sociales del Foro Social de Madrid, movimiento V de Vivienda, estudiantil anti-Bolonia, Juventud sin futuro/sin miedo, Mesas de Convergencia Ciudadana (impulsadas desde colectivos universitarios), Democracia Real Ya. Pero el Movimiento 15M es más que sus embriones y que estos grupos impulsores de la manifestación del 15 de mayo. Seguramente hay un antes y un después en los movimientos políticos y sociales desde el 15 de Mayo de 2011, al menos en España. Con el m15m se inaugura un  nuevo ciclo en los movimientos sociales reivindicativos. A nivel internacional es un proceso histórico que fácilmente se identificará con 2011 o la “primavera del 11” (como en su momento se denominó “mayo del 68” a las movilizaciones sociales de ese año).

Entre sus raíces habría que tener en cuenta el cambio generacional: una población joven que es la más formada y la más preparada tecnológicamente de la historia española, pero con menos recursos, menos perspectivas profesionales y de futuro, con menos posibilidades de poder realizar su propio proyecto vital de forma independiente (esto no es algo que ocurrirá: desde hace años los jóvenes viven peor que sus padres).

La crisis económica fue soportablemente llevadera durante sus primeros años para la mayoría de la población española por: las redes familiares y sociales de apoyos mutuos, los ahorros, subsidios y prestaciones públicas (cobro del desempleo, acuerdos de los EREs, prejubilaciones,…). Pero cuando la situación se prolonga, estas “reservas” disminuyen o desaparecen y cuando el paro se convierte en estructural, masivo y permanente y al que no se le ve salida futura o próxima, las redes se resquebrajan y la situación se hace cada vez más insoportable y explosiva. Por ejemplo algunos datos nos indican que se ha pasado de un 19% de población por debajo del umbral de la pobreza en 2007, a más de un 21% en 2010 (datos de Cáritas, siempre nos referimos a la pobreza relativa: porcentaje de la población con ingresos por debajo del 60% de los de la mediana nacional, es un medidor de la desigualdad). Algún estudio cita que en 2011 hay un 23% de población empobrecida. En cualquier caso nos encontramos en las cifras más altas de pobreza y desigualdad desde los años 70, de todo el reciente periodo democrático. También los datos recientes del estudio de los países de la OCDE nos hablan del aumento paulatino de la desigualdad en los últimos 30 años en la mayoría de los países (“Seguimos divididos ¿por qué la desigualdad sigue aumentando? Informe de la OCDE 2011). Cabría también preguntarse por qué en los años de mayor crecimiento y del milagro español nunca se bajó del 19% de población en pobreza relativa (de 1996 a 2007 el PIB y el empleo no pararon de crecer), pero esto no es objeto de este artículo.

2. ACIERTOS Y VIRTUDES DEL 15M.

Los movimientos de protesta “nacidos” en 2011 los denominaremos, para simplificar,  “movimientos de indignados”, en su versión internacional-plural y que incluye, con todos sus matices, diferencias y semejanzas, desde occupy wall street a todas las demás ocupaciones de plazas públicas en todo el mundo. La movilización internacional del 15 de octubre de 2011 marcó claramente su nexo de unión. Y llamamos “movimiento 15M” a su versión española-restrictiva.

La denominada primavera árabe a pesar de ser un claro precedente del 15M y de mantener con él algunas coincidencias (ocupaciones de plazas, movilización que quiere ser pacífica), al ser en un contexto y por unos objetivos algo diferentes (conseguir una mínima democracia formal), no creo que se pueda incluir (sin más acalraciones) en los citados movimientos de indignados.

Desde febrero de 2011 estos movimientos en países árabes han tenido que soportar cientos de víctimas, personas asesinadas por sus propias “fuerzas de seguridad” y aún siguen soportando en muchos casos una feroz represión criminal. Esto les separa de los movimientos de los países que podemos considerar con democracias formales básicas (de Europa, América,…), que se han centrado en la lucha contra la crisis y en denunciar su mala gestión, con las características que citaremos, muchas de ellas comunes a los diferentes movimientos de indignados y copiadas del 15M español.  Aunque todos los movimientos de 2011, desde los árabes hasta el 15M, podemos decir que coinciden no sólo en aspectos formales sino también en reivindicar más y mejor democracia.

Algunos de los aciertos y “virtudes” del 15M han sido:

  1. Arrastrar hacia ideas y valores de izquierda, o al menos progresistas y democráticas, a buena parte de los defraudados con el sistema, a los que estaban hartos de ver como aumentaban las desigualdades sociales y económicas, el paro, los desahucios,… mientras no se tocaba a los causantes de la crisis y los ricos cada vez lo son más. Hasta la aparición del 15M el arrastre contrario, hacia ideas reaccionarias y xenófobas era evidente, estaba en auge: partidos ultras, plataformas o agrupaciones electorales “independientes” rechazando a los inmigrantes (incluso haciéndoles corresponsables de la crisis), posiciones ultras de una parte del PP y CiU.
  2. Ha acercado hacia posiciones pacifistas a una parte de los conocidos como grupos “antisistema” de diferente signo (movimientos radicales antifascistas, de ultraizquierda,…). Demostrando la efectividad de la acción masiva de resistencia civil, activa y pacífica.
  3. El acierto de su extensión a barrios y pueblos, ampliando y facilitando una re-construcción del movimiento desde la acampada Sol (primera acción 15M) desde las periferias de las grandes ciudades.
  4. Como movimiento unitario, las acampadas y las asambleas de Sol y de los barrios, han multiplicado el conocimiento mutuo entre diferentes movimientos sociales progresistas (feministas, ecologistas, vecinales, anti-desahucios…). En estas actividades y “muestras” de lo que es cada movimiento han visto que es más lo que les une que lo que les separa.
  5. Acierto en priorizar la acción y el debate sobre la acción. Acción unitaria con pluralidad política y generacional “priorizando la unidad de acción sobre los debates ideológicos” (Naredo y Villasante, 2011). Aunque la izquierda es pluralidad ideológica en su pura esencia (porque quiere cambiar la realidad, algo siempre más difícil que mantenerla), el interminable debate ideológico que tanto le gusta a las izquierdas, más contra más a la izquierda estén, es paralizante.
  6. Por primera vez se reivindica la Democracia Participativa, como uno de los puntos esenciales del movimiento (de los cuatro puntos de partida) y, lo que es más importante, se practica lo que se reivindica. Asamblearismo, participación directa y democracia participativa interna han sido señas de identidad del nuevo movimiento desde su nacimiento. Ha sido su gran acierto, aunque puede ser su cara y su cruz (por las dificultades operativas y lentitud en la toma de decisiones).
  7. Crea un nuevo lenguaje de signos que facilita el diálogo y la participación en las asambleas (a partir del ya existente para personas sordas), adoptando formas más pacíficas de expresión pública que promueven la comunicación y el consenso.
  8. Se realiza con muy pocos medios económicos y sin liberados. Con más ocupación de la calle y con tantas o más personas movilizadas (cientos de miles el 15J y 15O) que cualquier huelga general, que cuenta en su organización con miles de sindicalistas liberados, más los liberados de partidos políticos.
  9. Su nacimiento claramente apartidista (incluso apolítico en algunas declaraciones de sus primeros momentos que luego se van rectificando) facilita una buena imagen en los medios de comunicación. Aparece como algo nuevo y fresco en medio de una campaña electoral que se esperaba aburrida, plana. Con las características que más les gustan a los periodistas de los mass media: “inesperado” y “espontáneo”. Su elevación a todas las portadas es también, como veremos en otros movimientos, su cara y cruz al ser apolítico, inesperado y espontáneo muy relativamente.
  10. El 15M es un cambio de paradigma y un analizador histórico: todo el mundo se ha posicionado sobre él y tiene una opinión. Ha sido una eclosión, una verdadera primavera, donde han florecido ideas, alternativas, creatividad y arte. Como se ha dicho “en una sola tienda de campaña de Sol había más ideas y debates que en toda la campaña electoral”.

3. LOS ANTECEDENTES. DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS CON OTROS MOVIMIENTOS.

3.1. El movimiento ciudadano de la década de 1970. Asamblearismo y participación en las Asociaciones de Vecinos.

Los movimientos ciudadanos en la transición democrática (1973 – 1979) estuvieron caracterizados por un tejido social y asociativo homogéneo en cada localidad o espacio territorial (barrio, pueblo,…) cohesionado en torno a una asociación formal unitaria, nacida durante la década y que se sitúa frente al aparato institucional.

En la mayoría de los casos fue una Asociación de Vecinos la que dió cohesión al movimiento ciudadano y se sentía conscientemente como parte de ese movimiento. Dentro de la Asociación de Vecinos (AA.VV.) era común que se hubieran creado grupos de trabajo y colectivos juveniles, de mujeres, culturales (teatro, música)… manteniendo una relación fluida con las otras pocas asociaciones que podían existir en cada zona, principalmente las de padres de alumnos (luego llamadas AMPAS), alguna cultural o juvenil independiente, de Amas de Casa y las familiares (“asociación de cabeza de familia” muchas de las cuales se fueron reconvirtiendo en Asociación de Vecinos). La Asociación construyó identidad en el barrio que, en muchos casos hasta los años setenta, eran barrios sin historia al haber sido creados en las grandes ciudades por la emigración del campo a la ciudad. Las asociaciones “creaban historia” del barrio, al organizar actos culturales, sociales, deportivos, inventar fiestas y patronos del barrio e ir tejiendo redes educativas y de solidaridad interna.

Se daba una separación clara entre los ámbitos del poder autocrático (clase política de la época) y el de los ciudadanos. El tejido social y el asociativo entremezclado, ya que la mayoría de las asociaciones nacían directamente del tejido local y eran, a la vez, movimientos sociales. Las AA.VV. habían nacido como colectivo ciudadano para mejorar la situación de cada barrio, motivadas por la falta de equipamientos y de servicios de todo tipo: mala urbanización, falta de transporte público, escasos equipamientos educativos, sociales, de sanidad, cultura,… Su nacimiento fue relativamente espontáneo y apartidista, como tantos otros movimientos sociales que han logrado buenos desarrollos. Espontáneo porque los vecinos se unían para dar solución a esos problemas reales y apartidista porque en las asociaciones estaban militantes de diferentes partidos políticos (ilegales hasta 1977) pero no eran la “correa de transmisión” de ninguno en concreto y había muchos vecinos sin ideología concreta. Relativamente porque era evidente que militantes de los partidos de izquierda tenían interés en que se crearan dichas asociaciones. Aunque fueran pocos su presencia fue significativa y creciente. Sabían, como así ocurrió, que en un régimen aún dictatorial las asociaciones vecinales se enfrentarían al poder, bien por el carácter de sus reivindicaciones o porque serían reprimidas (prohibidas en unos casos, toleradas pero controladas en otros, disueltas las asambleas…). Esa represión policial provocaría indignación entre los vecinos y que cada vez en más número apoyaran tanto a las asociaciones como a los propios movimientos sociales y políticos que se enfrentaban a la dictadura. El paso de lo micro (conseguir mejoras en mi barro) a lo macro, al nivel político (conseguir un sistema democrático), se producía de una forma natural e inevitable.

Las AA.VV. tenían socios pero lo significativo es que la mayoría de ellas, cuando convocaban una asamblea, era la “asamblea del barrio”, donde trataban de que asistiera el vecindario y apenas se distinguía entre el socio y el no socio. El movimiento social superaba el estrecho marco de la asociación. Y la asociación actuaba, las más de las veces, en la alegalidad o directamente en la ilegalidad, al convocar asambleas sin la solicitud previa para su autorización al gobierno civil. Recuerda bastante a las asambleas en las calles del 15M y al nombre oficial “toma la plaza” que se adopta (Gabinete de prensa del 15M, comunicado del 22.05.2011).

Aciertos de los movimientos ciudadanos en estos años fue el reconocerse como parte de un movimiento más global, movimiento social ciudadano; el saber construir una buena relación, incluso “articulación”, de estos movimientos con equipos técnicos profesionales, partidos de izquierda y con los medios de comunicación, articulación no siempre fácil. Algo semejante a lo ocurrido, como veremos, con los movimientos alterglobalizadores, contra la guerra de Irak y con los movimientos de indignados. Utilizando la terminología de Manuel Castells (1986) podemos resumir sus características en el siguiente cuadro:

3.2.  Segundo y tercer escenario: desde la crisis de los movimientos ciudadanos de los años ochenta a la nueva generación de movimientos asociativos de los noventa.

Con las primeras elecciones municipales democráticas (1979) se comienza un proceso irreversible de cambio social. La asociación de barrio ha dejado de ser un todo frente a las instituciones. Estas también cambian de imagen y es visible su diferenciación (nivel estatal, municipal, nuevas autonomías), a la vez que han absorbido a parte de los cuadros directivos de las entidades sociales, que han pasado a ser alcaldes, concejales o liberados en partidos políticos e instituciones. La década de los años ochenta se identifica con estos cambios que provocan una crisis irreversible en los movimientos ciudadanos y que podemos resumir no sólo en los factores citados si no en al menos catorce aspectos (ver en Alberich, 1994 y 2007a:199-201): cambios socioeconómicos y de la estructura social; abandono de los cuadros y sectores activos de las asociaciones; sectarismo político; competencia desleal de los nuevos ayuntamientos que ven a las asociaciones como competidoras y estructuras ya no necesarias; crisis en los partidos de izquierda; temor desde las entidades a ser controladas y desconfianza hacia los partidos políticos; falta de nuevos horizontes políticos y globales; creer que la democracia formal lo resolvería todo (provoca el denominado “desencanto” de los años ochenta); debilidades organizativas de las asociaciones; falta de formación en técnicas de participación.

Durante la década de 1980 se pasó de una participación por irrupción a una por invitación: las nuevas estructuras administrativas crean órganos burocráticos para encauzar las ansias de participación ciudadana. En estas estructuras, copiadas de la lógica  administrativista, con múltiples consejos sectoriales consultivos, sin agilidad ni capacidad de acción, mucho menos de decisión, ineficaces,… la mayoría de los ciudadanos dejan de participar. Sólo algunos vecinos que entran en esa lógica siguen participando en los años noventa.

La separación sectorial, favorecida desde las  nuevas administraciones que no entendían de asociaciones globales (cada concejal solo quiere atender a lo suyo: urbanismo, educación, cultura, deporte, juventud,…) provoca la fragmentación asociativa. Las asociaciones de vecinos pasan de ser la “asociación del barrio” a ser sólo una asociación más. En los años noventa predomina ese incremento de la fragmentación asociativa. Además para los jóvenes de muchos barrios populares, las AA. VV. se ven ya casi como una institución más: la Junta Municipal de Distrito o de Barrio y la Asociación de Vecinos gestionan centros, equipamientos, tramitan quejas, solicitudes…

Así en cada barrio se van creando multitud de asociaciones que quieren sólo la acción concreta y directa, con objetivos cortos en el tiempo y en el espacio. Es el nuevo modelo de asociación de voluntariado, en que muchas  personas quieren “ayudar”, hacer algo por los demás, visible y directo. El desprestigio del debate ideológico y de todo lo político es cada vez más evidente.

Pero en los años noventa también se producen otros cambios. España ha dejado de ser un país que recibe ayudas para el desarrollo para, por contra, comenzar a crear programas de ayuda a la cooperación internacional. Esto facilita el crecimiento de las asociaciones de cooperación internacional, favorecidas también por algunas estructuras de solidaridad conservadoras: hay que “ayudar” al tercer mundo, sin cuestionar las desigualdades de acá, ni porqué se producen las de allá.

La conjunción de estos factores (mejora económica interna, visibilización de la pobreza internacional,…) provoca algunos procesos de movilización, incluso algunas “explosiones” movilizadoras “espontáneas”, apartidistas a la vez que unitarias de las diferentes organizaciones de solidaridad (religiosas, de acción social, de izquierdas…), como las acampadas en calles y plazas públicas, protagonizadas por el conocido como movimiento del 0,7%, que reivindica el cumplimiento del acuerdo de la ONU de que los países desarrollados aporten el 0,7% de su PIB a programas de cooperación internacional. Posteriormente conocido como el movimiento “0,7 y +”, otros objetivos eran la condonación de la deuda de los países empobrecidos y más justicia social, aunque estos permanecieron en segundo plano.

Durante 1993 y especialmente en 1994 se realizaron acciones pacíficas y de movilización directa con desobediencia civil no violenta, acampadas, ocupación de espacios públicos, con propuestas simples y de mínimos… hasta que se consiguió un compromiso estatal de aumento paulatino de los presupuestos para programas de cooperación. Al igual que con el 15M, es en Madrid donde se comienza con una acampada, en la Paseo de la Castellana, que es la primera y más numerosa de las acampadas que se realizan en casi todas las capitales de provincia y en las grandes ciudades. A partir de 1995 el movimiento pierde fuerza en su capacidad movilizadora y cristaliza en nuevas asociaciones de cooperación y de acción social, tanto de proyección internacional como nacional y local.

En síntesis las tendencias asociativas de los años noventa en España están ligadas a fenómenos tan dispares como (a partir de lo expuesto en Alberich, 2007b:81):

1. “Minifundismo asociativo y asociacionismo subvencionado, pero que ya ha superado sus tendencias más sectarias. Penetrado por partidos políticos (siempre lo ha estado), pero con menos dirigismo que en décadas anteriores.

2. Mantenimiento de movimientos radicales y de nuevos movimientos sociales (okupas, antifascistas, gais y LGTB, radios libres y comunitarias,…).

3. Creación de nuevos servicios desde las asociaciones, junto con nuevas ‘asociaciones de servicios’ minoritarias y muy gestionistas, que lleva a la aparición del modelo de la ‘asociación-empresa’ (que se registra como asociación pero funciona como una sociedad mercantil, cooperativa o comunidad de bienes). Se inicia desde las administraciones públicas las privatizaciones mediante la externalización de servicios y se comienza a utilizar para ello a organizaciones sociales.

4. Formación de cuadros y de nuevos dirigentes. Actividad más profesionalizada en las asociaciones. Con una afiliación numerosa y creciente y por causas dispares.

5. Nuevas asociaciones autodenominadas ‘Organización No Gubernamental’ ONG, para querer dar una imagen independiente pero más institucional (más seria).

6. El voluntariado: … las administraciones públicas crean departamentos para su captación y utilización en labores culturales y sociales (hay que matizar que el voluntariado, convertido en algunos casos en una moda o en vía de iniciación profesional, es un fenómeno social complejo que no se puede aceptar o rechazar de forma global).

7. Penetración de valores insolidarios en algunos movimientos, viejos y nuevos, que se configuran como anti-movimientos sociales, representativos de nuevas clases medias que desean su separación del bloque social de los excluidos y de los marginados, en la sociedad de los tres tercios (ejemplos serían algunos de casos de patrullas ciudadanas, rechazo a realojos, campañas contra la droga,… aunque no se puede generalizar, cada caso es diferente).

8. Asociacionismo localista y atomizado, incluso corporativista, pero también se dan nuevas corrientes unitarias”.

Nuevas federaciones y plataformas asociativas y nuevas formas de comunicación aumentaron el conocimiento mutuo y favorecieron  las relaciones entre asociaciones y movimientos sociales diversos ya en la década de 1990. Se multiplicó la celebración de Congresos y Jornadas de movimientos ciudadanos, culturales, de cooperación al desarrollo,…  Ligar lo particular con lo global se muestra como un valor social desde finales de los noventa, frente al particularismo individualista, hegemónico en los ochenta. Aunque debemos matizar que se desarrollan paralelamente dos fenómenos diferentes:

  • Se siguen creando multitud de nuevas micro asociaciones locales. Minifundismo asociativo que se refleja en los datos de número de asociaciones creadas cada año, según los registros nacionales y de las CC.AA. En el año 1978 ya había en España 18.000 asociaciones registradas con arreglo a la Ley de Asociaciones de 1964, en 2003 habían pasado a ser 230.000. Asociaciones que en esta década de los 90 muchas veces se autonombran, como comentábamos anteriormente, “ONG”, “asociación sin ánimo de lucro” o “asociación de voluntariado”, cuando realmente todas las asociaciones son, por definición y estatus jurídico, las tres cosas: no gubernamentales, sin lucro y con voluntariado. Es un asociacionismo que quiere ser apolítico o aparentarlo.
  • Como fenómeno diferente al anterior, tenemos cada vez más asociaciones que son conscientes de que la solución a los problemas sociales no puede venir sólo desde la actuación local. Incluso las problemáticas más cercanas están directamente creadas o influenciadas por las globales. Así primero se ha ido implantando el pensamiento ecologista de que es necesaria una “actuación local con pensamiento global”. Después se ha visto también necesaria la actuación global sin dejar de pensar en lo local.

En esta segunda posición se han desarrollado movimientos ambientalistas (a partir de 1992, Cumbre de Río, primera conferencia mundial sobre desarrollo y medio ambiente), movimientos proderechos humanos, el propio nacimiento del movimiento 0,7%, los movimientos de solidaridad y contra la deuda, el Movimiento Anti Maastrich y, finalmente, su conclusión-continuación natural en los movimientos antiglobalización a finales de los noventa y que, en su conjunto, construyen movimientos no sólo de resistencia global, sino también movimientos alternativos altermundistas “por otra globalización”.

Desde finales de siglo se incrementa una visión más global, y por tanto más política, en muchas asociaciones y movimientos, derivada también de los problemas generales que nos afectan directamente, principalmente de dos tipos: por una parte la crisis energética y la contaminación global, que provocan el deterioro del medio ambiente y de la calidad de vida; por otro lado, el cambio económico internacional derivado de la globalización neoliberal con un aumento de la desigualdad interna y externa, que provoca nuevos movimientos migratorios.

Si en los años ochenta hay que tener en cuenta que, paralelamente a la profunda crisis citada de los movimientos ciudadanos, se desarrollaba el movimiento pro referéndum y anti OTAN, en los noventa, como precedente a los movimientos alter globalizadores hay que citar al Movimiento Anti Maastrich, denominado precisamente Movimiento contra la Europa de Maastrich y la Globalización Económica. De carácter asambleario y participativo fue un movimiento con más estabilidad y continuidad que el anti OTAN, ya que éste casi solo tenía un objetivo concreto y con caducidad programada: conseguir la celebración de un referéndum y “ganarlo”. Una vez conseguida la celebración de éste (y perdido) sólo continuaron algunas plataformas, que dieron continuidad a movimientos anteriores a favor de la salida de las tropas norteamericanas y pro eliminación de las Bases extranjeras (bajo el eslogan de “OTAN No, Bases Fuera”), movimientos cada vez con menos fuerza en la medida en que uno de los compromisos gubernamentales del referéndum era la eliminación de bases extranjeras (compromiso sólo muy parcialmente cumplido).

Algunas de las asociaciones y grupos anti OTAN participaron en la creación del movimiento Anti Maastricht, que planteó a la sociedad española y europea un debate de gran calado: ¿qué tipo de comunidad europea se quiere construir? ¿La Europa de los mercaderes, dirigida por el capital. La Europa del libre movimiento de capitales (que ahora llamaríamos especuladores), de la desregulación creciente de los mercados, siguiendo la estela de las propuestas de la globalización neoliberal del dúo M. Thatcher – R. Reagan o, se planteaba como alternativa, la Europa de los ciudadanos? Así se debatió en múltiples encuentros asamblearios en los diferentes países europeos.

Pero los gobiernos europeos negociaron la creación de la nueva “Unión Europea” (hasta entonces Comunidad Europea) y firmaron su acuerdo en Maastricht el 7 de febrero de 1992. Los grandes partidos políticos coincidieron en apoyar el acuerdo como necesario para el nacimiento de una nueva Unión Europea y se convenció a la mayoría de la opinión pública de que cualquier  movimiento anti-Maastricht era anti-Europa (como ocurrió posteriormente con el proyecto de Constitución Europea).

Sin embargo hemos visto recientemente (una década y media después) que buena parte de las críticas que se hicieron desde estos movimientos anti coinciden con lo que ahora algunos expertos llaman “defectos” de los acuerdos europeos realizados en Maastricht (y posteriores): desregulación creciente de los mercados, libertad para la especulación financiera internacional (sin tasas), poder de independencia casi total para el Banco Central Europeo (BCE) que tiene como único objetivo el control de la inflación (a diferencia del norteamericano que también debe luchar contra el paro), construcción de una unión monetaria sin unión fiscal, ni gobierno económico común, que permite fiscalidades contrapuestas, que se hacen la competencia entre ellas, paraísos fiscales,… y sin asegurar un mínimo de derechos sociales ni de Estado de Bienestar común a la Unión.

Como comentábamos, en esta década se celebran numerosos encuentros y se crean nuevos movimientos sociales críticos con el modelo de desarrollo imperante. Por ejemplo se celebró de forma unitaria el primer Congreso Internacional de Movimientos Sociales (CIMS, Madrid 1992, después Red CIMS), organizado por 18 entidades asociativas, con participación de los sindicatos mayoritarios, unión de cooperativas, federaciones culturales, familiares, etc. que también fue un precedente, en la forma y en el fondo, de los movimientos alter globalizadores y de los foros sociales. Imposible citar aquí la multitud de encuentros y de nuevos movimientos que surgen con ideas nuevas y planteamientos formales bastante comunes (democracia participativa, oposición al modelo de globalización…). Sólo citar por último dos ejemplos significativos: el Movimiento Zapatista internacional (a partir de las propuestas del movimiento mexicano encabezado por el subcomandante Marcos que pasaron desde la creación de una guerrilla a dirigirse a planeamientos pacifistas alternativos) y el encuentro de Madrid en 1994, autodenominado significativamente “Foro Alternativo Las Otras Voces del Planeta. Encuentro mundial de movimientos sociales y ONGs en contestación al 50 aniversario de la creación del FMI, BM y GATT.”

3.3. Cuarto escenario. Años dos mil. Movimientos altermundistas y foros sociales.

En el comienzo de siglo algunas de las características citadas en la década anterior presentan su mayor desarrollo: exceso de profesionalización y de gestionismo en algunas entidades no lucrativas, con mucha eficacia en la gestión pero con escasos socios y menos voluntarios, falta de renovación en las juntas directivas de algunas asociaciones “tradicionales”, falta de transparencia y de participación que se revela, como punta del iceberg, en amiguismos y nepotismos en algunas contrataciones e incluso escándalos por casos de corrupción (Intervida, Anesvad, Arca de Zoé,… en 2006, 2007). Estos casos, aunque muy minoritarios y que se dan más en fundaciones que en asociaciones, provocan un cierto desprestigio para el conjunto del mundo asociativo.

Afortunadamente la mayoría de las entidades reacciona a tiempo, especialmente las federaciones y asociaciones grandes, creando mayores controles internos, implantación de códigos éticos de conducta y mejoras de la transparencia en la gestión. En definitiva el reconocimiento del problema y de que no por ser asociación o entidad no lucrativa vale cualquier cosa. Aún así algunos problemas subsisten: precariedad en el empleo creado, con contratos muy dependientes de subvenciones públicas, una gestión muy basada en el voluntarismo y el paternalismo, jerarquización… El aumento de la financiación privada (con el desarrollo de la Responsabilidad Social Corporativa) y la utilización de las asociaciones para algunas privatizaciones de servicios públicos, han redundado en aumentar los problemas, aunque hayan servido para la financiación. Ha crecido la imagen de que una parte del Tercer Sector es “una forma de ganarse la vida” y que en la práctica han abandonado los ideales de cambio social.

En clave contraria también tenemos otros fenómenos, como un voluntariado que no quiere ser utilizado como mano de obra barata y otras asociaciones mejor organizadas y más democráticas, junto con la incorporación de nuevos profesionales (voluntarios o contratados) que aportan mejores técnicas de participación y de gestión, dando lugar a unas asociaciones con menos conflictos internos a la vez que preocupadas por la participación ciudadana.

En esa clave tendríamos, como ocurrió en las décadas anteriores, a algunos movimientos sociopolíticos reivindicativos, especialmente a los desarrollados en el entorno de los nuevos movimientos altermundistas y a los foros sociales. El nexo de unión de toda la galaxia de grupos alternativos con los sindicatos, grandes ONG y algunos partidos políticos de izquierdas, fueron los foros sociales, especialmente a partir de los celebrados en Porto Alegre, en 2001 y 2002. Estos nuevos foros, como organizaciones estables más allá de su celebración anual, se han ido creando según los casos y niveles (nacional, local,…), de muy diferente tipo: desde los que son casi exclusivamente una suma de siglas de las organizaciones más reconocidas institucionalmente hasta los que han conseguido ser un foro-movimiento con muchas personas y colectivos participando directamente.

Los encuentros de los foros sociales no son movilizaciones de protesta, respuesta a encuentros oficiales o contracumbres, de resistencia(como  se hacía anteriormente), sino que se constituyen por sí mismos en nexos de unión para la construcción de nuevas alternativas locales y globales. Como parte de los encuentros mundiales alternativos también está el Foro de Autoridades Locales de Porto Alegre (FAL) que a partir de 2001 se realiza de forma anual al mismo tiempo que el Foro Social y, como éste, no sólo en la ciudad que le da su origen. Es un punto de encuentro de representantes locales que intercambian experiencias para generar procesos de inclusión social, considerando que las metrópolis y las redes de ciudades pueden ser un “contrapoder” a los Estados y a las organizaciones mundiales.

El éxito de participación que tuvieron encuentros como los de las contracumbres de Seattle (1999), Praga o Génova (2001) desarrollaron algunas de las características comunes a los grupos altermundistas. Sus  reivindicaciones y formas de funcionamiento claramente nos recuerdan al 15M y a otros movimientos de indignados. Muchas de las novedades e innovaciones atribuidas al 15M ya estaban en los citados. Así entre sus características comentábamos literalmente que estaban (Alberich, 2007a:207,208):

“1. Una ideología más igualitaria y abierta. Que admite la diferencia como algo que enriquece, con tal de que se esté de acuerdo en los objetivos principales. Se construye una nueva ética de grupos en movimiento.

2. Nuevas formas de organización interna, flexible, espacios sin jerarquía, abiertos, asamblearios, como reflejo de los presupuestos ideológicos citados y en coherencia con ellos.

3. Trabajo en red y horizontal. Cargos por rotación (tratar de eliminar o reducir los personalismos, los portavoces permanentes, la profesionalización política en los movimientos sociales…). Reivindicando la democracia participativa hacia fuera y hacia dentro (democracia directa, presupuestos participativos…).

4. Desde el ‘actuación local, pensamiento global’ y el trabajo en lo micro (mi barrio, mi comunidad…) al actuar en lo global sin dejar de pensar en lo local. …

5. Desobediencia civil, Acción Directa No Violenta,…

6. Aceptar críticamente los avances tecnológicos, buscando un uso adecuado y masivo de las nuevas tecnologías (Internet especialmente, teléfonos móviles…) (…)

7. Pragmatismo en la acción. Uno de los grandes aciertos de estos movimientos es saber buscar aliados entre organizaciones de muy diferente tipo. Así, movimientos considerados radicales han coincidido en las movilizaciones unitarias y han establecido relaciones y redes de apoyo mutuo con organizaciones más institucionalizadas y profesionalizadas, siendo capaces de superar las desconfianzas mutuas (…) En muchos casos, se reparten los papeles: las grandes ONG (…) realizan estudios y planteamientos ‘serios’ a las instituciones y administraciones públicas, que dotarán de argumentos a los movimientos más activistas, con los que coincidirán en actos concretos. Movimientos ciudadanos radicales (…) han confluido públicamente de forma unitaria, cambiando y superando, en buena medida, su peyorativa imagen social.”

Como vemos estas características bien podrían decirse del 15M y de hecho se han dicho por diversos analistas (algunos los citamos aquí). Igualmente también entre los puntos débiles de estos movimientos alterglobalizadores citábamos aspectos que nos recuerdan a los actuales:

  • “La manipulación, o su intento permanente, desde los medios de comunicación … que amplifican determinados movimientos y situaciones: lo violento, lo negativo, lo paradójico, lo anecdótico, nuevo u original según modas… y marginan otros.
  • La falta de medios de comunicación propios con repercusión social, o próximos, más allá de la utilización de Internet.
  • La carencia de un lenguaje sencillo, comprensible para la mayoría de la ciudadanía, de las propuestas altergobalizadoras (uno de los aciertos de las movilizaciones contra la guerra de Irak fue lo simple del mensaje: “no a la guerra”).
  • La debilidad organizativa estable.
  • Finalmente, los movimientos han avanzado mucho en la denuncia y en la protesta pero menos en la formulación de propuestas globales, alternativas y concretas (como por ejemplo lo acertado de la Tasa Tobin). Es algo inherente a la propia diversidad del ‘movimiento de movimientos’: su gran pluralidad es a la vez su fortaleza y su debilidad” (Alberich, 2007a:208).

La mayoría de estas características las vemos presentes en los movimientos actuales, tanto las más positivas como las menos. Por ejemplo la facilidad para la crítica, para el desacuerdo con lo existente, pero la dificultad para la construcción de alternativas, de un programa nuevo creíble. Ya desde el principio se detecta. Ramón Cotarelo el mismo 18 de mayo: “La parte negativa de este programa está clara (NO a lo existente) pero no así la positiva, lo que se propone en sustitución de lo caduco. Hay que elaborar propuestas y debe aprestarse algún mecanismo para conocer el grado de apoyo social que tienen. Hacer un programa no es fácil, pero sí lo único que puede cohesionar el movimiento” (Cotarelo, 2011:47).

3.4.  El 15M y las diferencias con lo anterior.

Una de las diferencias con los movimientos anteriores es que el movimiento 15M se quiere construir, prácticamente desde su nacimiento, como un único movimiento, unitario y con unidad de acción. Los movimientos altermundistas han sido una suma de movimientos y de entidades que mantienen sus siglas y características propias dentro del movimiento. Algo parecido ocurrió con las plataformas contra la guerra de Irak y con los foros sociales, puntos de encuentro o suma de diferentes organizaciones y, eso sí, admitiendo a participantes a título particular, ya que se dio el paso de no ser una simple suma de siglas. Se quería construir algo más amplio, con participantes colectivos e individuales.

El 15M no es la simple suma de Democracia Real Ya, con Juventud sin Futuro, No les votes, etc. (que son a su vez plataformas unitarias y que convocaron las manifestaciones del 15 de mayo). El 15M, a partir del mismo día de su verdadero nacimiento -con las primeras asambleas masivas y ocupaciones del 17 de mayo, se construye como movimiento unitario en que es obligado que cada persona que participe lo haga a título particular, en su propio nombre y que sólo se representa a sí misma (una persona un voto, y a ser posible no votar nunca). Así había ocurrido sólo con alguna entidad menor anterior, como algún foro social estable (p. ej. en el Foro Social de la Sierra del Guadarrama) o en las recientemente creadas Mesas de Convergencia Ciudadana (en 2010).

También desde el principio se trata de que las principales organizaciones impulsoras de la convocatoria del 15M se mimeticen con el movimiento, en el sentido de que no se visualicen. Banderas, siglas, firmantes,… son rechazados. Pero no se solicita la autodisolución de nadie en el movimiento. Esta invisibilización es criticada por algunos participantes, que consideran que negar banderas y siglas va en el sentido de “somos apolíticos” y declaraciones como que esto es algo nuevo, que ha nacido el 15 de Mayo (todo lo anterior no sirve). Critican que se quiera olvidar o borrar la historia de múltiples movimientos sociales alternativos o de resistencia al sistema.

Las respuestas dadas, poco a poco, fueron aclarando el proceso: el 15M es apartidista, pero no apolítico, y es algo nuevo, efectivamente, pero, como también se ha dicho, “no partimos de cero”, existe una experiencia y hay que aprovecharla. Paulatinamente también se va admitiendo la participación de personas–símbolo, con sus siglas, en cada pueblo o barrio y sus experiencias. Se van superando viejas rencillas y estereotipos. Pero siempre se exige que prevalezca que la participación es a título individual. En las asambleas de barrio se ha tratado de crear nuevos puentes entre los que ya estaban y las personas más jóvenes, entre los nuevos y los quemados de experiencias anteriores.

Otra de las diferencias con los movimientos altermundistas es que estos consiguieron movilizar a miles de personas y tuvieron durante unos años bastante simpatía pública. Pero los incidentes violentos protagonizados en Italia por el block black y por las cargas de las fuerzas policiales contra el Foro Social de Génova de 2001 (un muerto por disparos); en Barcelona por la represión policial violenta y por la respuesta también violenta de algunos manifestantes, identificados con los “antisistema” y que se demostró estaban infiltrados por agentes de la policía que actuaron como provocadores… consiguieron romper la imagen de movilizaciones pacíficas de los foros sociales e identificar a los movimientos antiglobalización como violentos, perdiendo paulatinamente apoyos. Ahora el 15M ha conseguido movilizar no a miles sino a cientos de miles de personas y de forma pacífica. A pesar de incidentes aislados y algunos errores y provocaciones. El lema “sin violencia somos más fuertes” ha calado. En las encuestas entorno al 80% de la población española simpatizaba con el movimiento y apoya sus propuestas, y así ha sido hasta finales de 2011 (a pesar de las campañas criminalizadoras de medios ultras que en sus televisiones y periódicos les han tachado de violentos y les han llamado de todo).

El 15M tiene en común con los movimientos anteriores en que nace como rechazo a algo (en este caso la crisis) pero da un paso más en lo positivo: no es sólo un movimiento anti crisis. En sí mismo uno no puede quedarse en oponerse a la crisis como algo cosificado y concreto. Decir sólo “no a la crisis” tiene poco sentido. Sí se podía reivindicar No a la Otan o No a Maastricht (se trataba de no firmar o de no entrar en la organización). O el No a la guerra de Irak: no a que España participe en la guerra contra Irak; o el sí a que se aporte el 0,7% del PIB a cooperación. Pero la crisis socioeconómica es algo más difuso, más complejo y al ser sistémica o ser una “cascada de crisis” es más difícil su análisis y sobre todo concretar alternativas.

Pero sí tenemos un sistema político que no gusta y las consecuencias concretas de la crisis: 5 millones de parados, 50% de la juventud en paro, viviendas inaccesibles, desahucios,… la respuesta exige todo un programa de actuación. El 15M se enfrenta a ello. No es posible un simple sí o no a algo. El 15M se embarca en un rechazo generalizado a lo existente y a la vez quiere construir en positivo, dar respuestas a las demandas de construir algo nuevo.

También hay diferencias con lo anterior en la amplitud de sus dos almas: tanto la política (cambios de la ley electoral, democracia participativa, rechazo de la corrupción…) que es con la que nace, como en la económica (desahucios, desempleo, que la banca pague, se cambien las reglas contra los especuladores…). Muestra lo difícil y complejo de elaborar alternativas. Está claro que el sistema actual no gusta y más allá de la crisis: en las movilizaciones internacionales del 15 de octubre aparece en los lemas: “no es una crisis es el sistema” y el mejor de “no es una crisis es que ya no te quiero”.

El 15M quiere elaborar alternativas y, a la vez, actuar para cambiar la realidad concreta y cotidiana. Ahí está el reto de los movimientos de indignados, actuar en lo más concreto, tanto en lo cercano como en lo estatal: parar un desahucio, denunciar una injusticia o una corrupción, plantear cambios legislativos -en la ley electoral… y actuar en lo más general, directamente sobre la raíz del sistema especulativo mundial y el sistema bancario. Conseguir todo esto y hacerlo de una manera participativa es una tarea ciclópea.

4. CAMBIO GENERACIONAL, CAMBIO DE CICLO POLÍTICO Y CRISIS.

En febrero de 2003 se producen las mayores movilizaciones de la historia, en contra de la participación de nuestro país en la guerra de Irak. En 2004 gana las elecciones el PSOE por un estrecho margen, en la estela de las falsedades gubernamentales sobre la guerra contra Irak, el Prestige y especialmente sobre Eta y el atentado del 11M. Grupos de jóvenes gritan a Zapatero: no nos falles, no nos engañes.

Las medidas del nuevo gobierno socialdemócrata aumentaron su prestigio en los primeros años: retirada de las tropas españolas de Irak, aumento sustancial de las pensiones mínimas y del Salario Mínimo Interprofesional, Ley sobre la Dependencia (que se anuncia como cuarto pilar del Estado del bienestar), matrimonio homosexual… Aunque básicamente no se toca el modelo de desarrollo económico: el gobierno se instaló cómodamente en la burbuja inmobiliaria y en el crecimiento económico especulativo (que aporta bastante vía impuestos indirectos, aunque una parte escape al sistema). Los salarios suben y el paro sigue disminuyendo, lo que atrae a varios millones de nuevos inmigrantes y facilita su regulación.

Pero los precios desorbitados de la vivienda impiden su acceso a las nuevas generaciones. España retira su ejército de Irak pero lo envía a Afganistán. La burbuja inmobiliaria especulativa internacional pincha en el verano de 2007 en Estados Unidos, pero aquí seguimos como si no pasara nada. A finales de 2007 y principios de 2008 todas las alarmas económicas se van paulatinamente encendiendo. Pero las elecciones generales son en marzo de 2008, así que el gobierno niega que exista crisis económica y acusa de antipatriotas a los que lo afirmen.

A partir de mediados de 2008 la crisis no la niega nadie, estamos en la Gran Recesión, solo comparable a la Gran Depresión que comenzó en 1929. Algunas consecuencias que podemos sacar de la crisis es ver lo equivocados que estaban los partidarios del liberalismo radical, que han pasado en 2008/09 a ser los primeros en reclamar que el Estado intervenga, empezando por los dirigentes norteamericanos, con Bush a la cabeza, y después eligiendo a Obama, un presidente intervencionista. Y siguiendo por algunas declaraciones llamativas, como la del presidente de la patronal española CEOE que llegó a reclamar “un paréntesis en la economía libre de mercado” para que el Estado intervenga ayudando a las empresas con problemas, dada la “situación excepcional actual y el peligro del aumento del paro” (declaraciones en rueda de prensa, 2008). Nicolas Sarkozy, abanderado del liberalismo norteamericano en Europa, reclamó “un nuevo capitalismo, más democrático, más controlado…” con más participación de los Estados y organismos internacionales y la necesidad de una “refundación de capitalismo”. Angela Merkel reclama desde 2007 “más transparencia y más control”. Hans-Gert Poettering (Presidente del Parlamento Europeo) reclamó la necesidad de más legislación y la construcción, a partir del Tratado de Lisboa, de una “Política Social de Mercado” para la UE (El País, 28.09.08, pag. 26). Joaquín Almunia ha denunciado que en la reunión de dirigentes europeos para tratar la crisis (verano 2008), se ha constatado que la causa de llegar a esta situación se resume en una palabra: codicia. Pero hay economistas que opinan que el problema es otro: los bancos y los especuladores lo que han hecho es precisamente cumplir con sus objetivos; el problema no es la codicia son las reglas del juego creadas con la globalización, es el sistema.

En España el gobierno mantuvo las prestaciones sociales y facilitó nuevas  subvenciones a la inversión (como el Plan-E, fondos para obras de los ayuntamientos,… posibles por el superávit en las cuentas públicas de los últimos años) en un intento de parar la sangría del paro y mantener empleo vía dinero público. Estas políticas keynesianas terminaron en mayo de 2010, cuando el gobierno español y varios europeos, ante la presión de los mercados financieros especulativos internacionales, deciden dan un giro neoliberal y aplicar recortes radicales al gasto público (a pesar de que en España el endeudamiento principal es el privado).

No se adoptaron ninguna de las propuestas sociales que se propusieron. Algunas de las que se van reiteradamente abandonando (y que aún de vez en cuando reaparecen) fueron: Tasa Tobin sobre las transacciones financieras internacionales; nuevos sistemas de control y regulación internacional; eliminación paulatina de los paraísos fiscales; reforma de las instituciones económicas internacionales no democráticas (FMI, BM,…); nacionalización parcial de la banca, reforzamiento de empresas públicas y de la intervención estatal; redistribución salarial ética, con topes a primas, bonus y salarios más altos. Desde que empezó la crisis se han publicado numerosos estudios y manifiestos. Por ejemplo, el denominado “De verdad contra la crisis” (publicado en prensa el 5.06.09): entre otras medidas se propone un nuevo impuesto sobre los beneficios empresariales y se reclama una “Redistribución salarial. Nadie por debajo de 1.000 euros de salario mensual, nadie por encima de 10.000 € mensuales”. Pero en 2010 ya no hay propuestas gubernamentales intervencionistas, más allá de meras citas verbales, como la repetida de “habrá que estudiar la subida de impuestos a los más ricos, pero ahora no es el momento”.

Las medidas que se adoptaron en mayo 2010 fueron en sentido contrario: perjudiciales para clases medias y bajas (congelación de pensiones, bajada de salarios a  funcionarios,…), nuevos préstamos a la banca, privatización de las Cajas de Ahorro, aeropuertos…, reducción generalizada del gasto público. En España y a nivel internacional cada vez más gente percibe que la crisis la están pagando exclusivamente los que menos tienen. Así lo podemos ver incluso en algunos titulares de prensa “la banca europea recibió 1,6  billones de euros públicos,… entre octubre de 2008 y dic de 2010, lo que supone un 13% del Producto Interior Bruto europeo” (nuevatribuna.es, 2.12.2011). El consumo de productos de lujo no ha parado de crecer, p. ejem. 2011 es el año en que se venden menos coches en España desde hace décadas, excepto los de la gama más alta que aumentan sus ventas. El número de mil millonarios en el mundo (personas que tienen un patrimonio de más de mil millones de dólares) “crece desde unas 700 a más de mil en los años 2009-2010 en plena crisis… La enorme desigualdad que se ha creado es una de las causas de la crisis, mientras no se entienda esto no saldremos de ella” (Tezanos, F. 2011). Los ejemplos serían interminables. De hecho las diferencias socioeconómicas no han parado de crecer desde el impulso neoliberal internacional paralelo a la globalización, desde los años 80 (Bauman, 2006:82. Alberich, 2009:10).

Se ha pasado en cuatro años, de menos de 2 a 5 millones de parados (a mediados de 2011, más en 2012), de cifras insignificantes de desahucios por impago a 150.000, de las 328.000 hipotecas ejecutadas en tres años (El País, 24.12.11). Sucesivos casos de corrupción, cifras elevadas de ingresos de algunos cargos políticos pluriempleados, muy amplificadas y reiteradas en la prensa, aunque sean menores que las astronómicas de privados (es curiosa la insistencia con que se dice que hay diputados que ganan más de 5.000 € al mes pero parece normal que algunos futbolistas y artistas ingresen esto por una hora de trabajo). Todas estas informaciones son el caldo de cultivo de un malestar social creciente, junto con los seis factores citados al principio del artículo, para que ese caldo se caliente hasta que explota pacíficamente el 15M. Ya no existe el presidente sonriente de 2004 entre jóvenes que le decían “no nos falles, no nos engañes”. Más bien algunos de estos están indignados y de acampada en la puerta del Sol.

5. ALGUNAS CONSECUENCIAS POLÍTICAS (Y DE FUTURO).

“Cuando no tenemos la respuesta lo que tendemos es a buscar respuestas conspirativas, de la Cía, de Zapatatero  o de Rajoy” Punset, E. (2011:109).

Como hemos visto a lo  largo del artículo el 15M no nace de la nada, sino que más bien da continuidad a otros muchos movimientos y movilizaciones, por encima de teorías conspiratorias que nos han hablado de su creación o de la manipulación, desde maniobras del poder, ultraliberales,… que más bien parecen conspiranoicas.

El 15M se ha construido y se constituye como un movimiento político y social, porque se reconoce a sí mismo como sujeto transformador.

  • Ha conseguido marcar agenda política: debates sobre cambio electoral, listas abiertas, incompatibilidad de cargos…
  • Para los partidos y sindicatos, a nivel interno, es necesaria más democracia y participación y menos aparato.
  • A nivel externo, político, se solicita una removilización: más acción y menos negociaciones de pasillo, más transparencia.
  • Los partidos políticos actuales seguirán existiendo en nuestros países pero nadie tiene escrito su techo ni su suelo electoral a medio plazo, ni el que aparezcan alternativas nuevas que arrastren a mucho electorado (ver los cambios que se produjeron en Italia desde los noventa. En España hemos tenido un mapa electoral bipartidista y muy estable, hasta ahora).

El Futuro.

  • Del m15M seguro saldrán muchas cosas, como de cualquier movimiento o proceso revolucionario. La mayoría del movimiento no va a estar por crear un nuevo partido político, aunque pueda haber quien lo intente, ni tampoco por una plataforma electoral.
  • De los debates y documentos producidos se deduciría que la mayoría participante del 15M desea que se constituya como grupo estable de presión socio-político-económico. Básicamente seguir con lo que se es, sin rechazar algunos cambios y apoyando nuevas iniciativas (por ejemplo nuevas asociaciones surgirán de gente que se ha socializado en el 15M). Construir un nuevo movimiento político no es fácil, porque se rechaza lo tradicional (crear un partido político o una asociación) y se quiere construir con nuevas reglas.
  • El 15M ha cristalizado en nuevas formas de ser y de actuar en la política, en la sociedad, ha cambiado la forma de pensar de miles de personas… ha contribuido a crear un “nuevo clima social”, pero ¿cómo se crea un clima social? (Fernández Savater, 2012)

Retos.

El 15M es un movimiento del tipo de “onda larga” (Villasante, 2006:306) que trabaja a la vez en lo macro y en lo micro. No es una gran movilización puntual. No va a desaparecer porque, entre otras razones, hay muchas personas interesadas en que continúe. Ahora bien:

  • La asamblea y el debate permanente cansa. Ha agotado a muchos de los participantes. Puede sufrir escisiones y rupturas internas.
  • Tiene que construir “medios de autocomunicación de masas” (Castell, 2010:25) y con estos conseguir una auto-organización democrática participativa, esencialmente horizontal y que se consolide como una plataforma unitaria.
  • Crear un programa de mínimos común, un ideario de consenso.
  • Elegir portavoces mínimamente estables, plurales y rotatorios, que permita una buena relación con los medios de comunicación, de todo tipo.
  • Construir una nueva relación positiva con otros movimientos sociales, asociaciones y sindicatos. P. ejem. ha apoyado otras movilizaciones, como las de la “marea verde” de Madrid (por la educación pública), lo que le ha permitido avanzar en ese sentido. Paulatinamente el 15M ha pasado de ser “el movimiento social” en que estaban todos los activistas, a ser un movimiento social más. Esto exige humildad y relaciones de iguales con otros.

 

TOMÁS ALBERICH-NISTAL
Universidad de Jaén, alberich@ujaen.es.
Miembro de Red CIMAS y Grupo de Investigación SEPISE.
Comunicación presentada en las II JORNADAS DE SOCIOLOGÍA DE AMS (Asociación Madrileña de Sociología) “CRISIS Y CAMBIOS EN LAS SOCIEDADES CONTEMPORANEAS: RETOS TEÓRICOS Y PRÁCTICOS”.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

15M, Gabinete de prensa (2011:17): “Propuestas Acampada Sol 22.05.2011”. En ¡Indignados! 15M. Selección de materiales recopilados por Fernando Cabal. España, Mandala Ediciones.
ALBERICH, Tomás (1994): Política Local, Participación y Asociacionismo. Tesis Doctoral. Universidad Complutense de Madrid.
___  (2004): “Desde las asociaciones ciudadanas a los movimientos alterglobalizadores”, ponencia presentada en el VIII Congreso Español de Sociología, FES, Alicante.
___ (2007a): “Contradicciones y evolución de movimientos sociales en España”. En Documentación Social nº 145. Madrid, Cáritas Española Ed.
___  (2007b): “Asociaciones y Movimientos Sociales en España: cuatro décadas de cambios”. En “Jóvenes, globalización y movimientos altermundistas” monográfico de Revista de Estudios de Juventud nº 76. Madrid, INJUVE.
___ (2009): “La evolución de las políticas de bienestar social: asociacionismo y entes locales en España” Ponencia en Primer Congreso anual REPS. Oviedo (España).

BAUMAN, Zygmunt (2006): Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil. Madrid, Siglo XXI de España Editores.

CASTELLS, Manuel (1986): La ciudad y las masas, Alianza Universidad, Madrid.
___  (2010): Comunicación y Poder. Madrid, Alianza Editorial.

COTARELO, Ramón (2011): “Esto es solo el comienzo… 18 de mayo 2011. En ¡Indignados! 15M. Selección de materiales recopilados por Fernando Cabal. España, Mandala Ediciones.

FERNANDEZ SAVATER, Amador (2012): “Cómo se organiza un clima”, disponible en http://blogs.publico.es/fueradelugar/1438/%C2%BFcomo-se-organiza-un-clima (consulta 13.01.12).

NAREDO, J.M. y VILLASANTE, T. (2011): “Democracia real, desde abajo, sin siglas y sin jefes”. Boletín electrónico de la Revista Viento Sur, junio de 2011. ttp://www.vientosur.info/

PUNSET, E. (2011): “Punset a los indignados: no paréis”. En ¡Indignados! 15M. Selección de materiales recopilados por Fernando Cabal. España, Mandala Ediciones.

TEZANOS, José F. (2011): conferencia Universidad Popular de Jaén (25.10.11, no publicado).

VILLASANTE, T. (2006): Desbordes creativos. Madrid, Los libros de la Catarata

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3 respuestas a Movimientos Sociales en España: antecedentes, aciertos y retos del movimiento 15M

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  3. CONSTANTINO dijo:

    ORIGEN DE LA CRISIS=DESFACE DE MONEDA
    ORIGEN DE LA CRISIS-2=I.P.C.SUBRREALISTA

    -+-=- LOS DOS PRINCIPALES MOTIVOS-+-=-

    EL FUNDAMENTO DE LA CRISIS

    RECORTES=-+-=-

    1ª EL 31 XII-2000 VALIA UN café COMO MEDIA 90 PTAS.
    2ª EL 1-1-2001 VALIA YA 0’80 CENTIMOS DE EURO QUE SON 133’109 PTAS O SEA 43’108 PTAS MAS Y SOLO DE UN DIA ARA OTRO.
    Y PONEMOS ESTE EJEMPLO DONDE EL café ES UNA C OSA MUY COMUN Y NO PUEDEN ESPECULAS MUCHO Y COMO ESO EN TODAS LAS COSA CUANTOS MAS CARAS MAS HA SIDO LA DIFERENCIA …TOMARON UN EURO POR 100 PTAS LO QUE HAY UN DESFACE ADQUISITIVO DE UN 66’380% A LA BAJA Y LAS PENSIONES, SALARIOS ETC NO HAN SUBIDO EN ESA MEDIDA Y EL I.P.C . QUE PUBLICAN DE UN 1,2,3 % ES SUBRREALISTA.. ASI PUESA LOS QUE ESTAMOS CONTROLADOS POR UN NOMINA O ENSION ,, LOS ASALARIADOS EN GENERAL NO NOS HAN SUBIDO EN ESA PROPORCION ,, Y HASTA QUE NO NOS IGUALEN EN ESA PROPORCION PARA QUE LA COSA ESTE EQUILIBRADA, , NO SALDREMOS DE LA CRISIS POR EL CONTRARIO -7+-8+-3+-9=-27^⁻X.
    QUE DICE DE QUE LOS RECORTES DE HOY ES PARA QUE MAÑANA BAYA MEJOR QUIEN SE LO CREA ES TONTO,, QUE HA PASADO PUES QUE LA GENTE HA PERDIDO PODER ADQUISITIVO HASTA EL PUNTO DE NO PODER ‘CONSUMIR’ Y SI NO CONSUMEN LAS EMPRESAS NO PRODUCEN PORQUE NO SE VENDE Y LOS BANCOS NO LES DAN CREDITO, POR EL CONTRARIO CADA VEZ CIERRAN MAS EMPRESAS Y DESPIDEN A MAS GENTE Y LOS COMERCIOS TAMPOCO VENDEN ,, O SE RECESION,, CONTRACCION HASTA QUE NO IGUALES ESE DESFACE MONETARIO ,,, ESTA ES LA SOLUCION ,, PERO COMO ESTO NO SE LO PUEDES METER EN LA CABEZA ALOS POLITICOS AUNQUE CREEMOS QUE ELLOS LO SABEN PUES NO SON TONTOS AL CONTRARIO ELLOS LO HAN BUSCADO,,, PUES LA UNICA SOLUCION ES ‘SALIRSE DE EUROPA” YA LO DIJIMOS DESDE UN PRINCIPIO ‘SOLO DESDE UN PENSAMIENTO HOMOGENEO Y UN ESTADO HOMOGENEO PUEDE IR CUALQUIER COSA BIEN Y EUROPA NO ES PRECISAMENTE HOMOGENEA NO HAY OTRAS SOLUCIONES FUERA DE ESTAS DOS, REPETIMOS SALIRSE DE EUROPA COMO HIZI ‘ISLANDIA’ O HACER ALGO ARA QUE NOS HECHEN ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARTE.

    MAS JUSTIFICACIONES
    ———————————-

    COMO LA GENTE HA PERDIDO UN ENORME PODER ADQUISITIVO NO UEDE CONSUMIR Y LAS EMPRESAS POR ENDE NO PRODUCEN Y NO VENDEN , NI LOS COMERCIOS , YA QUE ESTOS DEPENDEN DE LA INDUSTRIA Y LOS BANCOS NO LES PUEDEN DAR CREDITO , SOLO VIVEN LOS QUE NO ESTAN CONTROLADOS , PORQUE VIVEN DE LAS RENTAS DE PROIEDADES,, FINCAS INDUSTRIAS ETC,, Y QUE SE HAN DEDICADO A ESPECULAR ANTES CON LA BURBUJA INMOBILIARIA Y AHOR ESTA LEVANTADO UNA BURBUJA FINANCIERA ,, MAÑANA SI NO LOS PARAMOS SEPA DIOS QUE HARAN.
    UN SISTEMA COMO EL ACTUAL CAPITALISTA QUE ESTA BASADO EN EL CONSUNISMO,, HAN ESTRANGULADO LOS CUATRO MAGNANTES HASTA ESO , SERAN GUILIPOLLAS QUE NO SABEN GESTIONAR NI SU PROPIO SISTEMA.
    NOSOTROS NOS GUSTARIA QUE TODO FUESE ‘PUBLICO’ PERO SABEMOS TAMBIEN VER DESDE EL PUNTO DEL CAPITALISMO,,, POR LO TANTO ESTE DESAFUERO HAY QUE PARARLO SEA COMO SEA QUE SERA DE NUESTROS HIJOS EL DIA DE MAÑANA ?

    ESTA ES LA BASE EL FUNDAMENTO, LOS CIMIENTOS DE LA CRISIS ANUNCIADA Y HASTA QUE ESTO NO SE HAGA NO DESAPARECERA LA CRISIS.
    POR OYTRA PARTE LES HEMOS DADO MUCHO ODER O MEJOR DICHO AUTORIDAD,, HAY QUE TERMINAR CON EL BIPARTIDISMOY VOTAR PARTIDOS PROGRESISTAS DE “IZQUIERDAS REVOLUCIONARIAS COMO LA VIDA MISMA ..¿ ACASO LA VIDA NO ES UNA REVOLUCION ? EMPEZANDO OR CAMBIAR DE LOS PARTIDOS PRESENTES POR LO PRONTO PARA LOS QUE NO LO COMPRENDAN DE LA MISMA IDEOLOGIA PERO DISTINTOS QUE LOS HAY.
    LA EIQUEZA DE UN PAIS SE ADQUIERE PRUDUCIENDO ,, ELABORANDO CON INDUSTRIAS ECOLOGICAS Y COMPETITIVAS.
    CON LOS INTERESES QUE PAGAMOS A EUROA DE LA DEUDA HABRIA PARA INDUSTIALIZAR AL PAIS ENTERO PORQUE NO ES CATALUÑA Y VASCONGADASLAS QUE DEBEN TENER INDUSTRIAS ,, SI NO TODO EL PAIS TODO EL ESTADO,, COSA LOGICA Y ‘CONSTINTUCIONAL’
    QUEDA MUCHO OR DECIR,, HAY ALGO ESCRITO OR INTERNET POR FAVOR LEANLO E IRLO PASANDO A CUANTOS GRUPOS DEL MOVIMIENTO SE PUEDA Y A LOS PAISES DEL SUR DE EUROPA,, ‘ITALIA’,’GRECIA’,PORTUGAL’ ETC PARA SER POSIBLE SALIR JUNTOS DE EUROPA PARA QUE SE DESAGA ESE MONSTRUO QUE ES PEOR QUE EE.UU…..BOICOT A TODOS LOS PRODUCTOS DE EE.UU. Y RECUERDEN SIEMPRE -+-=-.

    NOS RETIRAMOS YA PORQUE SI NO NO PARARIAMOS.

    SALUD

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