Educar para Participar. La Trans-formación de las Escuelas de Tiempo Libre.

Por Antonio Moreno Mejías

Para entender la intervención comunitaria en el estado español son imprescindibles las Escuelas de Tiempo Libre (ETL en adelante). Todavía está por evaluar y sopesar la enorme contribución que ha supuesto, para el desarrollo de las experiencias participativas, los espacios formativos que introdujeron la animación sociocultural y la educación popular en nuestros territorios. Hemos sido muchas las personas que a las que nos ha marcado la vida, aunque hoy no estemos directamente relacionadas con el trabajo en el tiempo libre. Me gustaría saber cuántas de las personas que dirigen programas en servicios sociales comunitarios, escuelas, centros juveniles, atención primaria, planes de igualdad…etc, dieron sus primeros pasos en el seno de alguna ETL y de qué forma esa experiencia ha supuesto un antes y un después en sus recorridos vitales. Esta es una tarea por realizar.

Sin embargo, en un contexto como el actual, las ETL así como el conjunto de programas sociales y el propio tejido asociativo tienen ante sí un reto apasionante: reinventarse a sí mismas, mutar hacia nuevas formas más coincidentes con los anhelos y deseos de la sociedad y de la gente a quienes nos dirigimos. Son momentos de cambio. Lo que ayer fue popular y colectivo hoy es academia, lo que ayer era innovación hoy son prácticas repetitivas. Donde hablábamos de transformación social hoy se habla de competencias profesionales y empleabilidad, hoy la Animación Sociocultural se estudia (¿?) en la educación formal y la Diplomatura de Educación Social junto a la extensión de los colegios profesionales, han cubierto las necesidades de cualificación profesional de quienes hacen de la educación no formal y en el tiempo libre su ámbito de desarrollo profesional. Asistimos a un momento de refundación de las ETL, con dificultades para competir frente a otras modalidades formativas, pero llenas de personas que debido a la desocupación y la vinculación con territorios concretos, llaman a las puertas intentando encontrar espacios de formación diferentes, pero con pocas posibilidades de inserción laboral. ¿Cuál es hoy el papel de las ETL? En este debate necesario – que me consta ya iniciado- me atrevo a realizar unos breves apuntes que son reflejo de mi propia experiencia personal y sobre todo, de los proyectos colectivos en los que he venido contribuyendo desde la mirada de la participación social.

Vivimos momentos de incertidumbre. La crisis es un término aplicado a múltiples facetas de la vida: lo personal, las relaciones con las otras personas, los valores, la economía , el modelo político. Parece que las certezas se han esfumado, como el sueño de que podemos vivir o sobrevivir en este modelo postcapitalista, cuya perpetuación garantiza la destrucción de nuestro ecosistema y de las personas que habitan en las zonas más débiles del planeta. Buscamos alternativas, pero parece que nadie consigue armar los argumentos más convincentes. En este marco, la participación aparece como un elemento clave, como una condición sin la cual es improbable otro mundo posible, porque éste o será desde la construcción y el protagonismo ciudadano o no será.

¿Cuál podría ser la contribución de las ETL al reto de la participación ciudadana? Bajo mi punto de vista, supone poner en el primer orden de prioridades la participación social como metodología de intervención y el fortalecimiento de redes sociales y respuestas comunitarias a los problemas y necesidades de los territorios, la autonomía y autogestión como una de las misiones principales de las ETL. Lógicamente, con la educación en valores como uno de los ejes que nos conectan con nuestro pasado reciente y con el sentido de nuestra existencia. Por otro lado debemos incluir una línea específica de incorporación de las Tecnologías de la Comunicación y la Información (TICs) a las dinámicas educativas, todo ello conectado a la realidad de cada contexto.

Apostar por la participación social, no es más que responder desde la coherencia a la construcción de nuevos sujetos sociales para el cambio. Apostar por el fortalecimiento de respuestas colectivas, es situar a las personas en el epicentro de las respuestas al actual modelo, una construcción desde el humanismo radical. Apostar por la educación en valores es diseñar un mundo nuevo desde lo cotidiano, desde lo cercano, es creer y crear otro mundo posible. Apostar por la incorporación de las TICs supone aprovechar las herramientas que muchas de las personas a las que nos dirigimos ya han convertido en lenguaje.

Para estos cambios, necesarios en las ETL, cobran un especial relieve aspectos que, entre otros muchos, pueden marcar una nueva tendencia en las acciones y propuestas formativas por construir, de manera que hagamos un llamamiento hacia…la heterodoxia; basta de seguir los manuales al pie de la letra, sobre todo cuando lo que hacemos forma más parte de la tradición que de la eficacia social, desterremos lo que comprobamos que no funciona. Experimentemos en distintas direcciones:

  • hacia…la innovación social; inventemos, probemos, arriesguémonos, busquemos nuevas formas y maneras.
  • hacia…la aceptación del principio de incertidumbre, no tenemos garantías de lo que pasará pasado mañana, porqué tenerlas de las respuestas grupales y en los procesos de aprendizaje no formales.
  • hacia…la experiencia entendida como situaciones de aprendizaje, como vivencias de las que sacar conclusiones e incorporar herramientas para manejarnos en el mundo que nos ha tocado vivir.
  • hacia…una intervención educativa en espacios diferentes, en el tiempo libre, pero que integren los diferentes lugares de convivencia de cada territorio.
  • hacia…un nuevo papel de la formación en el tiempo libre, con dos caras de la misma moneda, inseparables, unidas de forma que una sin la otra no tendría sentido, la educación en valores y la educación para la participación. Veámonos como personas que ayudan a otras a descubrir sus capacidades para la acción colectiva transformadora.

¿Pueden ser las ETL escuelas de participación? Probablemente ya lo son, pero al menos debemos hacernos esta pregunta para intentar definir con más claridad el conjunto de aprendizajes necesarios para la participación autónoma, en cada etapa de edad y en cada contexto. Esta es la tarea, producir un debate en el que señalemos qué aspectos se necesitan aprender para convertirnos en protagonistas y parte de nuestra realidad, traducir el conjunto de nuestras propuestas formativas al idioma de la participación social. Hacer de la Educación para la Participación una propuesta para que, además de la infancia y la juventud destinatarias directas de nuestras propuestas, el conjunto de sectores sociales de nuestro territorio tengan la oportunidad de aprender las destrezas que les permitan dibujar el futuro.

Antonio Moreno Mejías. Publicado en la Revista Monitor-Educador.

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2 respuestas a Educar para Participar. La Trans-formación de las Escuelas de Tiempo Libre.

  1. Me parece muy oportuna tu entrada. Creo que las ETL cumplieron un papel fundamental en el pasado, pero, como otros muchos proyectos que podríamos recordar, se han institucionalizado, formalizado, burocratizado, devaluado… hasta lograr que su aporte sea hoy -en muchos casos- prácticamente insignificante.
    Y sin embargo, como apuntas, su papel puede volver a ser fundamental en estos tiempos críticos que corren, educando para la participación a las nuevas generaciones, formando nuevas personas dinamizadoras, animadoras sociales.
    Pero se me ocurre que eso exigiría una recuperación de la independencia de las administraciones públicas y su financiación, que es siempre una patata caliente que nos cuesta mucho asumir.

  2. Pedro dijo:

    Estoy de acuerdo con Antonio y Fernando, las Escuelas de Tiempo Libre, han sido también escuelas de participación. Al menos eso hemos intentado los que como yo, desde hace mas de 20 años, hemos intentado implicarnos en ellas. Lo bueno es que como dice Antonio, mucha gente que hoy esta en instituciones ha pasado por alli. La cuestión, como yo pienso es que unos docentes más que otros estaban mas implicados en la participación como compromiso en sus vidas y eso se transmitía, desde la propia persona, la tarea y la dinamizacion de los grupos. A veces hay gente que tiene la sensación de haber salido con una colección de tecnicas y dinámicas, y además hay gente que tiene la sensación de haber vivido experiencias de consenso, de toma de acuerdo, de aprendizaje, mediante la tensión dialéctica y el diálogo, encontrando soluciones con aportaciones de las dos partes.
    He intentado que incluso esta experiencia de las escuelas de ocio y tiempo libre se materializara en acuerdos entre acuerdos entre centros de servicios sociales comunitarios y el instituto andaluz de la juventud, allí donde fuera posible : Jódar-99, Santisteban del Puerto-06 y La Puerta de Segura-07. Al menos como una experiencia de formación, capacitación y dinamización participativa con jóvenes en las comarcas. Y mientras ha sido posible ha dado resultado.
    Para mi lo esencial es retomarlas en formulas de colaboración, y sobre todo allí donde la geografía es dispersa, desde modelos de dinamizadorxs implicadxs en su propia experiencia participativa, con una capacidad de que el aprendizaje en la participación no se dirija por el formador, o formadora, sino por un grupo desde una metodologia implicativa, inclusiva, colaborativa y dialógica, que les permita empoderarse.

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