El #15M es más que una pataleta (o la visión de un educador con el pie enyesado)

Por Antonio Alcántara

Foto de Spanish Revolution a les xarxes socials.
“No te preocupes por el mañana. Haz algo hoy”

En un principio, me miraba de una manera un poco lejana el tema del #15M. Incluso con cierta desconfianza. ¿Qué era todo aquello? ¿Quién había detrás?

Esta precaución inicial despareció por diferentes motivos:

La formación. Lecturas de otros educadores como Antonio Moreno, Fernando de la Riva y debates con compañeros y amigos como Toni i Xavi Artal, Toni Llotge, Aurora Álvarez, Xavi Urbano o Mariona Soler, entre otros, en espacios colectivos improvisados o otros más organizados como el de Acción-Reflexión del Ateneu Popular 9 Barris.

La acción. Cuando los “indignados” deciden pasar de la indignación a la acción y entre otras cosas se abrieron edificios nuevos y cerrados para que pudiesen vivir en ellos familias desahuciadas.

La reflexión. Darme cuenta que el #15M sumaba a mucha gente que se acercaba por primera vez a la autoorgaización social y por otra lado era la continuidad natural donde confluían un sinfín de luchas sociales. El movimiento vecinal, el movimiento zapatista, el movimiento antimilitarista,  el movimiento de okupación, o el movimiento V de Vivienda.

Un movimiento como este tiene un gran valor político ya que pone en juego las organizaciones clásicas y jerárquicas para trabajar de una manera cooperativa, horizontal y asamblearia. Hay radica su fuerza. El cambio se genera desde un trabajo en red dónde se construye con acciones en los espacios de vida cotidianos.

Muestra que las cosas se pueden hacer diferentes y así es. La okupación de plazas se traslado hacia otros sitios, como una cascada, ofreciendo una manera de construir relaciones sociales alternativas a las impuestas por la lógica del capitalismo. Es más que una pataleta. Es un movimiento capaz de construir fuera de la lógica política marcada por el “status quo”. Esto da miedo al poder establecido. La correlación de fuerzas se mueve. De ahí que se le pidan respuestas, que se le pida que se organicen como partido político y que entre en el juego democrático del poder. A esta cuestión un twit lanzado estos días respondía muy claro: “¿Porqué el #15M se ha de convertir en un partido político serio si los que hay son de risa?”.  

El 15M hace preguntas, las pone en común y convierte las respuestas en acción de manera horizontal. Esto se traduce en cooperativas de empleo, bancos de tiempo, economías alternativas, plataformas contra los abusos de poder, la manipulación informativa o la privatización de las conquistas sociales, entornos de crowdfunding, nuevos ámbitos autogestionados de aprendizaje y educación, empresas del procomún, reactivación vecinal de espacios públicos, autogestión de cultura, educación y salud, huertos urbanos colaborativos, laboratorios de auto-fabricación. Acción en red que comparte valores y una visión espacio común construido de manera colectiva en plazas y otros foros.

Y en el ámbito de la acción social y educativa, refrenda y legítima prácticas pedagógicas con años de tradición. Dejo unas palabras del educador Antonio Moreno que creo que lo explica muy bien: “estamos en una asamblea y alguien modera, otra persona toma actas, se crean comisiones de mediación, respeto, extensión en barrios, cuando nos sentamos en círculo, reconocemos prácticas que desarrollamos desde los espacios de educación no formal, desde las iniciativas de ocio y tiempo libre basadas en la educación en valores, desde los procesos de participación juvenil, desde tantas y tantas iniciativas dispersas que durante años son un referente del aprendizaje para la vida de muchas personas que hoy protagonizan este movimiento. Hoy nos es más fácil encontrar sentido a lo que hacemos”.

El movimiento 15-M no ha sido un fuego de artificio que sube, explota y nos maravilla tan sólo por un momento. Es un camino a largo plazo, un proceso de fondo con claros y oscuros. Poco a poco seguirá dando resultados si más personas compartimos esta actitud cooperativa, horizontal y generosa en nuestra vida privada y en nuestros proyectos comunes y colectivos.

Aquí dejo unos enlaces que profundizan sobre esta idea:
Sobre la indignacción y la acción sociocultural:https://participasion.wordpress.com/2012/01/10/sobre-la-indignaccion-y-la-accion-sociocultural/
De la indignación juvenil al aprendizaje de la participación:  https://participasion.wordpress.com/2011/07/26/imprescindible-para-otro-mundo-posible-de-la-indignacion-juvenil-al-aprendizaje-de-la-participacion/
Una actitud llamada 15M. Apuntes sobre ciudad y ciudadania:  http://www.fronterad.com/?q=Una-actitud-llamada-15M-Apuntes-sobre-ciudad-y-ciudadania

Un saludo muy fuerte

Antonio Alcántara Alcántara
http://educaciotransformadora.wordpress.com/
@Antalcantara
jeselito@gmail.com

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