Internet en Movimiento (conclusiones)

Por José Candón Mena


El presente texto recoge las “Conclusiones” de la tesis doctoral “INTERNET EN MOVIMIENTO: NUEVOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y NUEVOS MEDIOS EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN“, Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad Complutense de Madrid 2010/2011

Nuevos movimientos sociales organizados en redes horizontales, descentralizadas y globales y que apuestan por la participación activa y formas de democracia directa, encuentran en la red descentralizada, multidireccional, global e interactiva de Internet una tecnología adecuada a sus necesidades y acorde a sus valores.Las propiedades técnicas de Internet tienen implicaciones para los nuevos movimientos que establecen una estrecha relación con el medio. Así los nuevos movimientos sociales se apropian de Internet, siendo esta un recurso movilizado por los movimientos -del que obtienen mayores beneficios que las instituciones de poder- y una oportunidad política para los mismos que además incide en la percepción y aprovechamiento de otras oportunidades políticas. La Red mejora la comunicación de los movimientos, amplia su repertorio de confrontación, se convierte en una infraestructura organizativa adaptada a sus preferencias, difunde marcos culturales y fortalece las identidades colectivas.Pero más allá del uso y apropiación de la Red, los nuevos movimientos se identifican con Internet, valoran el medio como propio e identifican las propiedades de Internet con sus ideas y valores. Por último, como consecuencia de esta identificación, los nuevos movimientos sociales asumen el papel de defender Internet y se implican en la batalla por el control de la Red para que esta siga siendo un medio de comunicación libre, abierto y horizontal. Para los nuevos movimientos Internet no es solo una herramienta adaptada a sus necesidades de la que hacen un uso instrumental. Estos valoran el medio y se identifican con el mismo por lo que la Red forma parte de su propia identidad y encarna sus valores y propuestas políticas. En los nuevos movimientos “el medio es el mensaje”.

En la tesis cuyas “conclusiones” publicamos aquí, las relaciones entre Internet y los nuevos movimientos han sido analizadas en torno a los principales conceptos de las teorías de la acción colectiva; la comunicación de los movimientos (capítulo VI), los recursos (capítulo VII), la estructura de oportunidades políticas (capítulo VIII), el repertorio de confrontación (capítulo IX), las estructuras organizativas (capítulo X), los marcos culturales y las identidades colectivas (capítulo XI) y las agendas temáticas (capítulo XII). Un breve resumen de las ideas tratadas nos ayudará a extraer de ellas las conclusiones de este trabajo.

En cuanto al uso de Internet para la Comunicación de los movimientos, hemos visto como estos utilizan la Red para difundir sus ideas, valores y propuestas. Sin embargo, la Red aún no alcanza los niveles de difusión de los medios masivos lo que obliga a los movimientos a seguir tratando de utilizarlos como un recurso externo sobre el que carecen de control. Así, y a pesar de la valoración profundamente crítica de los mismos, los movimientos hacen un uso estratégico de los medios convencionales para tratar de alcanzar a un público masivo. Para ello los movimientos dramatizan la acción colectiva y utilizan la Red para organizar y coordinar acciones mediáticas que obliguen a los medios a incluir las protestas en la agenda. A pesar de poder conseguir irrumpir en la agenda mediática, los mensajes difundidos por los medios escapan al control de los movimientos, por lo que además de hacer un uso estratégico de los medios convencionales los movimientos utilizan Internet para crear medios propios bajo su control con agendas y contenidos alternativos. La comunicación tradicional de los movimientos se ha volcado mayoritariamente en Internet que les permite la creación de medios con una amplia difusión y un coste reducido. En situaciones de crisis en las que los medios tradicionales fracasan en su papel de guardianes de la esfera pública, Internet y los medios en la Red creados por los movimientos adquieren mayor importancia como fuente de información alternativa y como medio en el que contrastar o rebatir las informaciones difundidas en el sistema mediático tradicional. En estas circunstancias la Red ha demostrado su capacidad de incidencia en la esfera pública. Además hay que tener en cuenta que Internet se encuentra aun en una fase de implantación en la que su penetración es creciente, especialmente entre los jóvenes, por lo que en el futuro puede jugar un papel aun más importante en el sistema mediático, con sus consiguientes consecuencias sociales y comunicativas.

Respecto al papel de Internet como un Recurso, como capital informacional de los movimientos, se ha destacado el beneficio proporcionalmente mayor para los movimientos que supone la Red, ya que esta permite realizar tareas antes vetadas a los movimientos (crear medios propios, organizarse globalmente…) por el alto coste del uso de otros medios que sí estaban disponibles para actores poderosos. También por la adecuación de Internet a determinados usos que resultan atractivos para los nuevos movimientos (la comunicación horizontal, la participación activa de las bases…) pero que pueden estar descartados de antemano en las prácticas de las organizaciones de poder como instituciones, empresas u organizaciones jerárquicas y cerradas. Además la Red es utilizada para gestionar otros recursos como la propia participación de los activistas o la información, ambos recursos clave para los nuevos movimientos sociales.

Sobre la Estructura de Oportunidades Políticas, hemos visto como la intercomunicación en la Red aumenta la difusión de oportunidades en el mundo de la política así como la percepción y, por tanto, el aprovechamiento de las mismas por parte de los movimientos. También puede incidir en las estrategias de represión del Estado al aumentar la incidencia de los movimientos en la esfera pública y permitirles publicitar los abusos o recabar apoyos internacionales para presionar a las autoridades. La propia Red, al reducir los costes de la acción colectiva, es una oportunidad catalizadora, y en último término política, para los movimientos. Una oportunidad que también debe ser percibida como tal. Las protestas de Seattle son un momento esencial en la percepción de la utilidad del uso de Internet para la acción colectiva, en ellas se difunden y perciben las oportunidades del nuevo medio y los usos activistas son adoptados por movimientos diversos en todo el mundo.

El Repertorio de Confrontación también es adaptado por el uso de Internet para la acción colectiva. Se utiliza la Red tanto para organizar acciones clásicas como para completar y enriquecer el repertorio convencional, pero también surgen nuevas formas de acción colectiva propias de la Red como el ciberactivismo. Estas nuevas formas de acción no sustituyen a las formas tradicionales que se desarrollan en el espacio físico sino que las complementan. Si los conflictos se manifiestan como una lucha por el control de los códigos y símbolos culturales, la utilidad de estas acciones on-line es evidente aunque no puedan sustituir a la acción en el espacio público tradicional. Sólo en los movimientos cuyos objetivos están íntimamente ligados a Internet, como el movimiento por la cultura libre, la propia Red se convierte en el campo de acción prioritario por lo que el ciberactivismo pasa a ser la forma predominante de acción colectiva.

El uso de Internet para la Organización es quizás el más destacado. Las preferencias organizativas de los nuevos movimientos –derivadas del propio contexto histórico en el que actúan– y la estructura y propiedades técnicas de la Red –derivadas no sólo de factores técnicos sino también de la propia influencia de los valores de los movimientos en su desarrollo– coinciden en aspectos clave, de forma que Internet es particularmente adecuada para la organización de los nuevos movimientos sociales. Estos se organizan de forma horizontal y fomentan la participación activa en colectivos informales que se coordinan en forma de red, local o globalmente. Paralelamente, Internet es un medio horizontal de muchos a muchos, interactivo, descentralizado y global. De ahí que la Red se convierta en la infraestructura organizativa de muchos de los nuevos movimientos sociales. La Red es utilizada para la gestión de tareas o el debate de ideas y propuestas, adquiriendo mayor relevancia cuando existen dificultades para reunirse físicamente. Incluso cuando existen reuniones físicas el trabajo en Internet facilita su convocatoria, agiliza las asambleas y amplia la participación permitiendo el debate de ideas propuestas y debatidas previamente en Internet y haciendo las reuniones más operativas. Debido al escaso tiempo disponible para los activistas en movimientos sin una estructura formalizada con personal dedicado a estas tareas y en los que la actitud activa de los participantes les lleva a involucrarse directamente en la organización y el diseño estratégico de la acción colectiva, la comunicación asincrónica en la Red y la mayor eficacia de las reuniones presenciales tiene una importancia clave. Las reuniones presenciales pueden dedicarse al debate sobre temas importantes y la toma de decisiones, librando a las asambleas de las gestiones puramente administrativas.

La Red es también una herramienta para la creación y difusión de Marcos Culturales y para la configuración de la Identidad Colectiva de los movimientos. Como medio de comunicación incide en la difusión de marcos interpretativos y en la construcción de símbolos, valores y códigos culturales. A través de la Red los movimientos interactúan y se comunican entre sí, lo que crea un sentimiento de comunidad y pertenencia entre personas y colectivos que comparten un mismo entorno comunicativo y negocian los símbolos y los códigos culturales que configuran su identidad colectiva. Internet se convierte en un nuevo espacio de sociabilidad independiente del espacio físico en el que la agregación de individuos no se produce por compartir una situación estructural común – como los obreros en las fábricas– sino por la agregación en torno a valores e intereses compartidos. En un sistema productivo cada vez más atomizado, Internet reconstruye las comunidades en las que se crea la identidad colectiva y los marcos interpretativos que impulsan a la acción. Surgen además culturas alternativas definidas por su relación con Internet o las nuevas TIC como los hackers, ciberpunks, etc. En la Red se experimentan también prácticas alternativas que además de su finalidad concreta representan un desafío simbólico a las prácticas dominantes. Sus propiedades técnicas encarnan algunos de los valores de los nuevos movimientos como la horizontalidad, la autonomía, la descentralización, la apertura, etc., de forma que estos se identifican con Internet, valoran la Red como una herramienta propia y asumen el papel de defenderla para que siga constituyendo un espacio abierto y libre de comunicación horizontal. Por último, Internet es un medio para conservar y difundir la memoria colectiva de los movimientos reforzando sus identidades y la transmisión cultural de los repertorios de protesta.

Internet amplía también las agendas temáticas de los movimientos surgiendo Nuevos Temas de Movilización y Movimientos Ciberpolíticos. Temas clásicos de la movilización social son actualizados por la incidencia del nuevo medio, como la libertad de expresión, el derecho a la comunicación o la difusión de contenidos culturales. Pero también surgen nuevos temas de movilización exclusivos de la Red como la defensa de ésta como un bien público que se justifica en la valoración de la Red y la identificación de los movimientos con Internet antes mencionada. Movimientos como el software libre se centran en la informática y las nuevas TIC aunque sus ideas, valores y prácticas pueden extrapolarse a otros ámbitos de actuación. Surgen además organizaciones “socio- técnicas” que asumen el papel de apoyar a otros movimientos dedicados a temas sociales o políticos en el uso y apropiación de Internet. La Red en estos movimientos no es sólo un medio para la acción colectiva sino que constituye el propio campo de acción o la finalidad de la movilización.

Identificados los nuevos movimientos y sus elementos característicos en el sujeto de estudio (capítulo V) y definidas también las propiedades de los nuevos medios como Internet (capítulo II, apartado 3.2) podemos identificar algunas de las implicaciones de la Red para los nuevos movimientos.

Así la reticularidad de los nuevos medios se adapta a las formas de organización en red de los nuevos movimientos que se coordinan en grupos de afinidad de forma descentralizada. Internet se convierte en la infraestructura material para los colectivos informales que carecen de estructura. La forma de comunicación muchos-muchos permite la organización horizontal de grupos amplios en contrapartida a las formas unidireccionales de comunicación utilizadas por las estructuras jerárquicas y verticales.

Frente a la pasividad de los medios tradicionales o las formas de representación política, la interactividad de la Red permite formas de participación activa y directa en el debate o la toma de decisiones en línea con las preferencias de los nuevos movimientos que valoran la autonomía y apuestan por formas participativas de democracia directa.

La digitalización permite el almacenamiento de informaciones y por tanto de experiencias comunes así como su difusión, constituyendo un recurso para mantener y construir la memoria colectiva del movimiento.

La hipertextualidad favorece la construcción colectiva del conocimiento, herramientas como los wikis permiten la escritura colaborativa de un texto común y los enlaces entre páginas web conectan contenidos e informaciones y por tanto experiencias que generan identidades compartidas.

La multimedialidad permite formas de expresión adaptadas a diversas necesidades. Textos argumentativos o analíticos, vídeos o fotografías que enfatizan la emotividad para animar a la acción colectiva, que ilustran la movilización o denuncian la represión de las autoridades, elementos gráficos que generan identidad colectiva e ilustran marcos culturales, etc.

El desenclave temporal permite la implicación de los activistas adaptándose a su disposición de tiempo en colectivos no profesionalizados en los que no existe una elite remunerada con dedicación a tiempo completo que se encargue de la gestión y de la organización. A través de la comunicación asincrónica se flexibiliza la necesidad de participar en un momento concreto ampliando la posibilidad de involucrarse en la organización y el diseño de la acción colectiva.

La deslocalización permite crear comunidades de interés constituidas por criterios de afinidad e independientes de la situación geográfica. Comunidades en las que individuos dispersos o aislados físicamente tienen la oportunidad de encontrarse y trabajar en común, generando la masa crítica suficiente de personas para impulsar y animar a la acción colectiva. Permite la coordinación global o a distancia de la acción colectiva y la organización de acciones colectivas descentralizadas.

Tras el resumen de las conclusiones obtenidas en la investigación y la identificación de las implicaciones de Internet para los movimientos, podemos finalizar esta tesis con unas reflexiones finales que subrayen algunas de las líneas maestras desarrolladas a lo largo de todo el trabajo.

Para los movimientos, Internet no es sólo una herramienta sino la expresión de sus valores, ideas y propuestas, para los nuevos movimientos sociales “el medio es el mensaje”. Más allá de su actual apropiación para diversas prácticas, la Red tiene la potencialidad de provocar cambios sociales profundos en la línea de algunas propuestas de los nuevos movimientos. Las instituciones y organismos de poder podrán hacer uso de la Red para sus intereses pero, por su propia configuración, encontrarán en ella más peligros que ventajas a la hora de mantener su estatus de poder. Los nuevos medios como Internet, por su capacidad de apropiación social, su horizontalidad y descentralización, su interactividad y la capacidad de respuesta del receptor se adaptan a las necesidades de los nuevos movimientos y configuran nuevas formas de comunicación y relación social en las cuales no sólo los movimientos organizados sino la ciudadanía en general, adquieren especial protagonismo. Las organizaciones de poder jerárquicas basan gran parte de su dominio en el control de los medios convencionales de comunicación unidireccional y masiva, pero la irrupción de Internet puede minar esta situación. En línea con la teoría de los NMS, el conflicto en las sociedades de la información se produce en el ámbito cultural y el poder se basa en el control de la información. Un poder por tanto ambivalente que puede ser utilizado tanto para el control como para la resistencia. Los nuevos medios como Internet son un arma para la difusión de códigos alternativos a los dominantes en manos de los nuevos movimientos y los ciudadanos y ciudadanas en general. Sin embargo, hay que tener en cuenta la posibilidad de que las instancias de poder se hagan con el control del nuevo medio restringiendo su libertad, por lo cual es de vital importancia el papel de los movimientos en la defensa de la Red como un espacio libre y abierto de comunicación.

Hoy asistimos atónitos a una crisis que está llevando al desmoronamiento del Estado del bienestar con recortes en el gasto y los derechos sociales y un sinfín de medidas que al amparo de la crisis económica se están imponiendo a ritmo acelerado. Una crisis que tiene su origen precisamente en el modelo económico neoliberal y en los problemas denunciados en Seattle una década antes. Sin embargo, la respuesta social es mínima y la misma percepción de las causas de la crisis ha evolucionado por la acción del sistema de información clásico. Si hace un par de años cualquier persona atribuía la crisis a los desmanes del sistema financiero, hoy parece atribuirse a un excesivo gasto público, a una supuesta rigidez del mercado de trabajo o a un abuso en el ejercicio de los derechos y en el uso de la protección social obtenida tras siglos de lucha. Por ello, hay que señalar que si bien los nuevos medios como Internet abren oportunidades únicas para orquestar la respuesta social, esta sólo puede surgir de las propias personas, de la sociedad. Internet por sí misma no nos llevará a un mundo más justo, libre y democrático.

Eso sí, la aparente calma puede de pronto estallar. Las “redes sumergidas” del movimiento siguen estando ahí, tan invisibles como lo estaban el 28 de noviembre de 1999, un día antes de las primeras protestas que convirtieron a la Cumbre del Milenio en la Batalla de Seattle. Internet, aún un medio libre y horizontal a pesar de las crecientes luchas por controlarlo, sigue estando al servicio de los movimientos dispuestos a utilizarla. Desde luego los nuevos movimientos saben hacerlo y son conscientes de su potencial. Entre la tecnología y la sociedad, la pelota está, como siempre, en el tejado de la segunda.

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