Nuevos modelos organizativos para nuevas organizaciones políticas

Por Manuel Jesús Roman Estrade

hojita

En los últimos años estamos contemplando como aparecen distintas opciones electorales que tratan de dar respuestas al descrédito de nuestro actual modelo de democracia representativa.

La aparición con gran fuerza de nuevas opciones políticas (principalmente Podemos y las candidaturas municipalistas) no solo responden a la crisis del modelo representativo y a demandas de regeneración política. Junto con la crisis del régimen del 78 podemos encontrar otras causas socio económicas, la crisis de la socialdemocracia, el estancamiento económico junto con el desmantelamiento del estado del bienestar y de los servicios públicos contribuyen, pero en este post me voy a centrar en las cuestiones referentes a la crisis del modelo representativo, un factor importante ya que va a perdurar independientemente de los ciclos económicos.

El 15m supuso un momento de ruptura democrática, las organizaciones políticas que podrían haber servido de cauce para estas reivindicaciones no fueron capaces, por sí mismas, de servir de cauce de este movimiento, desde entonces estamos en un momento de agregación y construcción colectiva de un nuevo actor político que desde 2014 decide tener presencia en las instituciones.

Para la participación en las instituciones y en el “juego electoral” tenemos la obligación de dotarnos de candidatos, líderes, cargos, representantes legales, fórmulas jurídicas, etc., en muchas ocasiones estas obligaciones vienen impuestas por el sistema legal, y en muchas otras son los medios de comunicación y las dinámicas de la vieja política las que nos obligan a funcionar de determinada manera. Y una vez entramos en las instituciones esta nos marca en gran medida el ritmo y las formas.

Si queremos construir una aunténtica alternativa que genere una verdadera fuerza de cambio las nuevas organizaciones políticas, son el espacio más atractivo para construir esa alternativa, es el mejor sitio desde donde podemos construir una nueva democracia.

En nuestro modelo parlamentario los partidos políticos cumplen una función de agregación de individuos para ejercer su soberanía, en teoría son productores de discursos colectivos y de control político sobre los representantes.

No obstante los partidos se han comportado como una estructura de poder cuyo principal objetivo es la supervivencia como organización y la victoria electoral, en este escenario el sistema democrático se distorsiona dejando de ser los partidos herramientas mediante la que los ciudadanos pueden ejercer su soberanía.

El descrédito de los partidos políticos está provocando nuevos modelos donde el partido pierde poder, si ese poder que pierde el partido no se reparte con la ciudadanía provocará una gran decepción en quienes desde del 15m tienen la esperanza en un cambio del modelo de representación actual. La nueva política pasa por tratar a los ciudadanos como personas adultas, capaces de tomar sus propias decisiones, tratar a la ciudadanía como menores de edad es a largo plazo una garantía de fracaso de cualquier propuesta política.

Con la desaparición del partido político como herramienta para la participación política ese poder que tenían los partidos, si no recae en otras estructuras y herramientas participativas, será asumido por los propios cargos institucionales, convirtiendo paradójicamente unas demandas de mayor participación en un proceso de concentración de poder en individualidades.

Existe una serie de funciones que antes realizaba el partido, no los cargos electos, el programa, la confección de listas, la gestión de primarias, los procesos internos, el discurso y la agregación o relación con otros actores políticos.

En muchas ocasiones las nuevas candidaturas han puesto en marcha herramientas de participación no vinculantes y en muchas ocasiones con una intención más comunicativa/propagandística que la de creación de contrapoderes, herramientas que cuando se usan para poner en marcha algo contrario a la intención de las cúpulas son neutralizadas, tenemos el ejemplo de las iniciativas ciudadanas populares de podemos, la plaza podemos (reddit) o las asambleas en la calle (los círculos) que no solo tienen cada vez menos participación sino que no son percibidas como herramientas reales de contrapoder frente a los cargos electos.

Se hace por lo tanto necesario la creación de organizaciones políticas que funcionen con nuevas metodologías, que produzcan lo que antes producían los partidos, estas nuevas organizaciones políticas están llamadas a encauzar la participación y la inteligencia colectiva.

Para crear organizaciones con protagonismo ciudadano y que represente un verdadero contrapoder a los cargos institucionales son totalmente insuficientes los eventos públicos y multitudinarios que se convocan cada cierto tiempo como las rendiciones de cuentas o asambleas en la calle.

Además de espacios abiertos a toda la ciudadanía, y herramientas de participación excepcionales, como las primarias o los revocatorios, es necesario un espacio ciudadano de producción política para las personas que, involucradas en el proyecto político, desean implicarse y asumir responsabilidades sin pasar a ocupar un cargo público, sin tener que renunciar a su puesto de trabajo y a su intimidad, sin tener que convertirse en un personaje público, y sin tener que participar de un proceso competitivo de selección que implica cierto esfuerzo por “venderse”, además de significar un sacrificio incompatible con muchas profesiones ya que exigen cierta dedicación y compromiso.

Esta comunidad política sería el mejor cordón umbilical entre los cargos políticos y la ciudadanía ya que ofrece un feedback y una conexión con la calle y con los problemas reales de la gente más directa. Además deberían ser los garantes del buen funcionamiento de los procesos participativos.

Es imprescindible identificar esta comunidad política y crear estructuras amables que faciliten la participación de distintos perfiles, desde personas con cierta formación y conocimientos que nos ofrecen sus capacidades a demanda y que tienen un menor sentimiento identitario de pertenencia hasta perfiles militantes que ofrecen una dedicación limitada pero más constante y comprometida.

Esta organización puede establecer relaciones y alimentar alianzas con otras organizaciones, movimientos y actores políticos.

Lo primero para crear estas estructuras ciudadanas es identificar esa comunidad política y establecer herramientas de trabajo digitales y presenciales compatibles con los distintos perfiles, así como establecer herramientas de interacción entre ellos y de toma de decisiones.

Además de las estructuras clásicas militantes (comisión de comunicación, comisión de extensión, comisión jurídica, etc.) para conseguir la participación de otro tipos de perfiles se deben crear dispositivos como bancos de talentos y expertos en determinadas temáticas (economía, medio ambiente, migraciones, vivienda, etc.) y colaboradores puntuales (artistas, juristas, periodistas, informáticos, audiovisuales, etc.) a los que poder pedir colaboración para actividades concretas.

Si queremos realmente organizaciones amables con todo tipo de perfiles (mujeres, jóvenes, mayores, parados, trabajadores, etc.) se debe tener en cuenta la conciliación familiar, con horarios y periodicidades compatibles con el trabajo y la vida en familia. También serán necesarias herramientas digitales para seguir el ritmo de la organización cuando la vida privada no permite la asistencia a reuniones e incentivaría la organización actividades que refuercen los lazos humanos entre los miembros de la organización.

Una vez creados estos espacios de participación política compatibles con las personas “normales” será imprescindible que esta comunidad política tenga herramientas de comunicación que permitan interactuar entre los distintos grupos, tanto comisiones estables de trabajo como colaboradores puntuales. Estas herramientas de comunicación sirven para tener una visión global de lo que está haciendo la organización y el rol que cumple cada uno, y por último herramientas de toma de decisión ágiles.

Esta organización puede jugar un papel importante en la elección de cargos intermedios evitando que sean un diseño jerárquico por parte de las cúpulas, cargos que no pueden ser elegidos por la ciudadanía ya que no pueden tener un conocimiento de todas las personas vinculadas a la organización.

Esta organización también debería ser la que gestione y aporte cierta garantía a los procesos de participación abiertos a la ciudadanía, creando herramientas de democracia popular y manteniendo una relación estable, amable y directa con los movimientos sociales.

Una vez termine el año electoral, tendremos tiempo de aprender de lo andado, las candidaturas municipalistas totalmente autónomas, con las que hemos sembrado todo el pais, serán laboratorios donde poner en marcha distintos modelos organizativos y de democracia.

Tras el 20D, pasado el tiempo de encuestas, tertulianos y votaciones, comienza la construcción desde abajo de un nuevo espacio de construcción política.

Este artículo fue publicado originalmente el 21 de octubre de 2015 en el blog Manje.net

 

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Una respuesta a Nuevos modelos organizativos para nuevas organizaciones políticas

  1. jose herreros dijo:

    DEMOCRACIA PARA LA CIUDADANÍA
    Un espacio desde el que reclamar los derechos mínimos que toda persona ha de tener y recuperar el pleno sentido de la democracia como representación del pueblo.
    Después de 30 años de ensayo democrático, la sociedad española ha llegado al final de un ciclo de desarrollo político y social que no ofrece soluciones a las necesidades de la ciudadanía. Las muchas cosas positivas que se han logrado en estos años, se entremezclan con un sinnúmero de errores y situaciones inaceptables, que debemos cambiar.
    Un pequeño grupo de personas, instaladas en la política y las grandes empresas, tiene el control permanente del poder. Y una red clientelar se ha instalado en muchas de las estructuras sociales. Estas personas no van a cambiar, porque del empobrecimiento de la mayoría proviene su riqueza.
    Ante esta situación, sólo cabe organizarse democrática y pacíficamente para renovar el poder y sus estructuras, con el fin de mejorar nuestra sociedad, tomando como referencia el funcionamiento de los países más avanzados de nuestro entorno. A continuación se plantean los mínimos cambios con los cuales es posible recuperar la esperanza de construir una sociedad justa y democrática en un plazo de tiempo razonable:
    1. EDUCACIÓN. Pacto político a largo plazo para una progresiva especialización del Magisterio con el fin de poner a disposición de la sociedad un profesorado de gran nivel y capacitación. Reforma de los centros educativos para que eduquen de forma integral, a través de una oferta completa para el alumnado (idiomas, artes, deportes, ciencias, formación profesional, etc.) compensando las desigualdades de partida de las familias. Acceso a la universidad según capacidad y esfuerzo, con becas progresivas según ingresos familiares.
    2. SANIDAD. Sistema público, gratuito y profesionalizado de medicina para todas las personas. Coordinación estatal para el ahorro y la eficiencia de los recursos. Programa de calidad de vida para la tercera edad.
    3. ESTRUCTURAS DEL ESTADO. Referéndum sobre la Monarquía y sus funciones. Eliminación del Senado. Referéndum sobre el Estado Federal. Reducción a la mitad de los diputados nacionales, autonómicos y locales. Racionalización de las competencias de cada administración y unificación administrativa de ayuntamientos pequeños. Nueva ley electoral que contemple la idea de un “hombre un voto” para cada parlamento o territorio, con listas abiertas. Nueva ley de partidos políticos para incluir las responsabilidades económicas, la limitación de los ingresos como partido y el fácil acceso de nuevos partidos a las elecciones; limitaciones a los sueldos de los políticos, los años de dedicación y el paso a empresas privadas que hayan contratado con la Administración. Nueva ley de contratos de la Administración, más sencilla y objetiva, imposibilitando que los políticos adjudiquen contratos. Profesionalización de todos los niveles de la Administración, eliminando los cargos de libre designación y regulando el número de asesores y su necesaria especialización técnica.
    4. EMPLEO Y VIVIENDA. Derecho de toda persona a un trabajo o a un ingreso mínimo de inserción. Salario mínimo de 1200 € por jornada completa e ingreso mínimo de 600 €, ligados a la inflación, más otros ingresos según necesidades (hijos, discapacidades, etc.). Derecho de toda persona a un lugar para vivir, según sus necesidades, desde una habitación en una residencia hasta un piso en alquiler, pagando según las posibilidades económicas. Obligación de realizar trabajos comunitarios y de formarse cuando no se disponga de empleo, como contraprestación al dinero que te da la sociedad.
    5. JUSTICIA. Gratuita, ágil y sencilla. Modificar los procedimientos engorrosos y la tramitación de causas. Incluir la mediación y el arbitraje. Modificar el Código Civil y las leyes que permiten la reincidencia. Trabajos para la sociedad y aprendizaje profesional en la cárcel. Independencia total del poder judicial y simplificación de tribunales y órganos.
    6. NECESIDADES BÁSICAS. Cesta de alimentos básicos con precios máximos ligados al salario mínimo y la inflación. Derecho a la energía y a las comunicaciones a precios máximos tasados para unos servicios básicos. Eliminación de los oligopolios que fijan precios y controlan el mercado en la alimentación, la energía y las comunicaciones, reintroduciendo verdadera competencia de mercado.
    7. FISCALIDAD. Impuestos progresivos, desde la exención total según ingresos y personas a cargo, hasta un máximo del 50% de los ingresos o beneficios. Persecución absoluta del fraude fiscal. Facilidad total para crear una empresa en pocos días y no pagar impuestos si no hay beneficios. Facilidad para contratar, con pago a la seguridad social de 0% para el salario mínimo. Créditos para primera vivienda y para el desarrollo de empresas viables a un porcentaje muy bajo. Absoluta obligación de la Administración de pagar en 30 días las facturas aceptadas.
    8. CIUDADES PARA LA CONVIVENCIA. Prioridad y diseño para peatones y bicicletas, pero aparcamiento a muy bajo coste junto al centro de la ciudad. Facilidades para el acceso gratuito y aparcamiento a estaciones y aeropuertos. Red de rutas para el ejercicio físico y las bicicletas. Devolver la vida a las ciudades, con lugares de esparcimiento y ocio y protegiendo el pequeño comercio.
    9. PLAN JOVEN. Ingreso mínimo de emancipación para los mayores de 18 años del 50% del salario mínimo. Itinerarios individualizados de estudio, formación profesional y acceso al mercado de trabajo. Ocio y deporte como un derecho.
    10. CIUDADANÍA ACTIVA. Iniciativas legislativas populares vinculantes. Facilidad para participar en la vida política del municipio mediante presupuestos participativos y mociones en los plenos. Facilidad para ejercer los derechos como consumidor y transparencia de las obligaciones de las empresas.

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